Toque de queda en Cali y Pereira tras el terremoto en Colombia: estas son las medidas de emergencia

Cali y Pereira decretaron toque de queda este lunes 10 de agosto tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia. Las autoridades buscan facilitar las labores de rescate, mantener despejadas las vías y prevenir hechos de inseguridad en medio de la emergencia.

El fuerte terremoto que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto llevó a las autoridades de Cali y Pereira a adoptar medidas extraordinarias para enfrentar la emergencia. Entre las principales decisiones se encuentra el toque de queda, acompañado por el despliegue de la Fuerza Pública y la suspensión de actividades educativas.

En Cali, el alcalde Alejandro Éder anunció un toque de queda desde las 8:00 de la noche hasta las 6:00 de la mañana, luego de que se reportaran amenazas de posibles saqueos en diferentes sectores de la ciudad.

Tenemos amenazas de saqueo, por eso he ordenado el toque de queda y la militarización de Cali”, afirmó el mandatario, quien pidió a los caleños permanecer en sus viviendas y reportar cualquier situación de inseguridad.

La medida estará acompañada por la militarización de sectores afectados por el terremoto, especialmente en las comunas 17 y 19. La Policía y el Ejército realizarán patrullajes con el propósito de garantizar la seguridad y permitir que los organismos de socorro puedan desarrollar sus labores sin obstáculos.

Más rescatistas llegarán a Cali

La emergencia mantiene concentrados a los organismos de socorro en diferentes puntos de la capital del Valle del Cauca. Según informó Éder, 92 rescatistas adicionales llegarán a la ciudad para reforzar las labores de búsqueda y rescate: 60 serán enviados desde Bogotá y 32 corresponden a integrantes de las Fuerzas Militares.

El alcalde recordó que las primeras 48 horas después del terremoto son fundamentales para encontrar posibles sobrevivientes entre los escombros, por lo que pidió a la ciudadanía no acercarse a las zonas de emergencia y facilitar el trabajo de los equipos especializados.

La ciudad también enfrenta afectaciones en el suministro de agua y energía eléctrica en algunos sectores. Además, fue declarada la alerta roja hospitalaria, con el objetivo de concentrar la capacidad médica en la atención de las personas heridas.

Pereira también decretó toque de queda

En Pereira, otra de las ciudades más golpeadas por el terremoto, el alcalde Mauricio Salazar también decretó un toque de queda para facilitar la atención de la emergencia.

La decisión busca reducir el tránsito de personas y vehículos y mantener las vías despejadas para ambulancias, bomberos, Policía y demás organismos de socorro.

Necesitamos acudir a la atención de esta emergencia. A partir de este momento declaro el estado excepcional de toque de queda”, anunció Salazar desde el Puesto de Mando Unificado.

Además, la Alcaldía de Pereira suspendió las clases en todas las instituciones educativas y pidió a los ciudadanos permanecer en sus viviendas siempre que estas no presenten daños estructurales.

La medida responde, entre otras razones, a la necesidad de facilitar las inspecciones de edificaciones y evitar congestiones que puedan obstaculizar el ingreso de los equipos de emergencia a las zonas afectadas.

Decenas de edificaciones colapsadas en Pereira

La magnitud de la emergencia en Pereira quedó reflejada en el reporte preliminar de las autoridades, que registró 65 edificaciones colapsadas en el área metropolitana. En 15 de esas estructuras habría posibles personas atrapadas, por lo que los organismos de socorro mantienen operaciones de búsqueda.

La situación también ha generado una fuerte presión sobre el sistema hospitalario. Varias instituciones médicas llegaron al límite de su capacidad y una clínica tuvo que ser evacuada debido a daños estructurales.

El Aeropuerto Internacional Matecaña también resultó afectado y fue cerrado temporalmente, mientras las autoridades realizan las respectivas verificaciones de seguridad.

Cali y Pereira, bajo medidas especiales por el terremoto

El toque de queda decretado en ambas ciudades hace parte de las medidas extraordinarias adoptadas después del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó a Colombia durante la mañana de este lunes.

Mientras los organismos de socorro continúan con las labores de búsqueda y rescate, las autoridades insisten en que los ciudadanos deben evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse alejados de estructuras afectadas y seguir únicamente las instrucciones oficiales.

En Cali, la restricción nocturna se extenderá entre las 8:00 p. m. y las 6:00 a. m., mientras que en Pereira el alcalde anunció la medida de manera excepcional para garantizar la movilidad de los equipos de emergencia.

La prioridad, coinciden las autoridades, es mantener despejadas las vías, proteger a la población y concentrar todos los recursos disponibles en la búsqueda de sobrevivientes y atención de las víctimas del terremoto.