Orlando Jiménez, presidente de Undeco Atlántico.

400 negocios cerraron en Barranquilla y su área metropolitana por extorsión: Undeco

El presidente de la Unión Nacional de Comerciantes (Undeco) en el Atlántico, Orlando Jiménez, alertó que cerca de 400 establecimientos comerciales, entre tiendas de barrio, peluquerías, farmacias, restaurantes y ferreterías, han cerrado sus puertas entre 2020 y julio de 2025, debido a la presión criminal ejercida por bandas dedicadas a la extorsión

Una publicación de agosto de 2024 reportaba aproximadamente 250 cierres de tiendas de barrio en Barranquilla, Soledad y Malambo entre 2020 y 2023.

Datos de agosto de 2024 también indicaban otros 200 cierres adicionales de farmacias, misceláneas y peluquerías, entre otros, también por el mismo flagelo.

Ya en julio de 2025, Jiménez confirmó que la cifra acumulada ha llegado a más de 400 establecimientos cerrados en total.

Tocados directamente por el fenómeno

Según Jiménez, los negocios más afectados son aquéllos con menores ingresos: tiendas de barrio, misceláneas, peluquerías y locales de comida rápida enfrentan disparos, amenazas letales y panfletos intimidatorios, con demandas de “cuotas” semanales que oscilan entre 1 y 16 millones de pesos, según testimonios de tenderos,

La violencia incluye ataques a locales, asesinatos de comerciantes y personal, así como venta forzada del negocio a precios mínimos (“precio de huevo”).

Impacto socioeconómico devastador

Cada cierre representa entre 3 y 5 personas que pierden su sustento familiar. El éxodo de comerciantes, en muchos casos, implica mudanzas forzadas a otras ciudades.

Las extorsiones, antes vistas como casos aislados, ahora se han consolidado como un problema estructural que frena el crecimiento económico local.

Reacción oficial y petición al Estado

El Gaula y la Policía Metropolitana, reorganizados y reforzados (de 50 a más de 120 efectivos solo en Barranquilla), han intensificado operativos, aunque el cierre de negocios continúa.

Undeco exige al gobierno nacional mano dura, con mayor oferta carcelaria para impedir que extorsionadores operen desde prisión, y garantías de seguridad para comerciantes.

Se espera que el diálogo nacional con bandas como Los Costeños y Los Pepes incluya soluciones concretas para frenar el mecanismo extorsivo.