Exgerente de Triple A rompe su silencio y plantea defensa de la empresa

De 5.000 accionistas que tiene la Sociedad Acueducto, Alcantarillado y Aseo, Triple A, solo 10 deciden; mientras los 4.900 restantes parecen unos ‘convidados de piedra’. Es lo que deja traslucir el Guillermo Peña, exgerente de la compañía, quien la dirigió por cerca de 2 años, 2019 y 2020.

Peña dijo que eso tiene que cambiar si se quiere seguir con una Triple A que ya había recuperado la credibilidad del sector financiero, pero sobre todo de los tres millones de cliente que tiene al sumar los de Barranquilla y los 15 municipios del Atlántico que reciben sus servicios.

“Decisiones como las que pasó en la Asamblea, de la cual participe yo, de 5 mil accionistas, hay unos pequeños accionistas que se toman la vocería de los otros 4.900, que no estamos de acuerdo con esas cosas. Pensamos que en lo que tenemos que pensar es en el bien de la compañía”, comentó el exgerente.

“Yo creo que aquí se han confundido dos cosas. Siempre he sido muy respetuoso de las autoridades y de los entes de control. Aquí se ha confundido el cumplimiento de un contrato, que gústenos o no quien pueda ser el privado, es un contrato que está más firme y que se debe respetar”, agregó a manera de cuestionamiento a la posición mantenida por Sociedad de Activos Especiales, SAE, de no darle vía libre a un negocio que se cerró el año pasado.

El exgerente de la Triple A, en entrevista al noticiero de Emisora Atlántico, sostuvo que él recibió, en el año 2019, una compañía que, básicamente, casi no podía cumplir con sus obligaciones y prestar el servicio, terminó siendo una compañía modelo en administración por parte de organismos como la ONU.

“La compañía, al igual que lo hicimos en su momento, producto de un gran equipo de trabajo que no fui yo solo y del apoyo de la ciudad de recuperar créditos bancarios, reputación y volver a poner a la compañía en su puesto, no se puede ir al piso por malas decisiones que algún momento se tomen y que no han tenido en cuenta el impacto que esto genera en las regiones”, manifestó.

LOS EFECTOS

Insistió en que nombrar en la junta directiva a personas que no tiene experiencia en el manejo de empresas de servicios públicos, ni tampoco conocen la idiosincrasia de la región, puede afectar la gobernabilidad.

“Yo sigo siendo de los que toman agua de la llave. El servicio es bueno. La ciudad está limpia, la ciudad se mantiene y yo creo que todos tenemos que cerrar filas y defender la compañía. La compañía puede volver al Distrito y podía volver sin plata; o sea, yo creo que el hablar de los 560 mil millones de pesos y de 1,4 billones, esa es otra discusión, porque la compañía es de vital importancia para la región”, señaló Peña.

Por otro lado, el exfuncionario precisó que durante su administración fue clave trabajar contra la corrupción y la adopción de procesos eficientes y eficaces. “Recuerdo cuando llegamos, en la compañía había un proceso de facturaciones ficticias, y había a otro proceso el de la asistencia técnica, pero la compañía no participaba en nada, no era ni victima ni tercer afectado”.

Por último, Peña dijo que la Triple A debe apuntarle al fortalecimiento empresarial hasta llegar a los niveles en el que hoy están compañías de servicios públicos similares, como las Empresas Públicas de Medellín, el Grupo de Energía Bogotá, Aguas de Bogotá, entre otros.