En un ambiente de alta tensión política tras la jornada de votación, el candidato presidencial Iván Cepeda condicionó el reconocimiento de los resultados electorales a una revisión exhaustiva de las irregularidades detectadas.
Cepeda denunció que la coalición obtuvo “10 millones de votos mal contados” y respaldó las alertas emitidas por el presidente Gustavo Petro sobre anomalías críticas en el censo electoral.
El punto central de la controversia radica en un desfase de 885,000 personas o cédulas en el censo electoral, una cifra que el candidato calificó como una situación “bastante confusa” que debe ser aclarada con rigor por las comisiones escrutadoras. Según Cepeda, este no es el único problema: sus mecanismos de observación electoral han detectado votaciones atípicas en un número indeterminado de mesas de votación a lo largo del país.
“Solo cuando las comisiones escrutadoras dejen totalmente aclarado, nítida y rigurosamente aclarado este asunto, nos vamos a pronunciar sobre los resultados”, afirmó enfáticamente el líder político, subrayando que su postura no es un rechazo caprichoso a la democracia, sino una exigencia de transparencia.
Un historial de irregularidades
Cepeda aprovechó su intervención para recapitular lo que considera una serie de atropellos contra su sector político durante la contienda:
Cambios de puestos de votación: Denunció que miles de puestos fueron trasladados horas antes de las consultas, impidiendo el voto de cientos de miles de ciudadanos.
Veto de su candidatura: Recordó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) vetó inicialmente su aspiración bajo argumentos legales que no se aplicaron a otros candidatos en situaciones idénticas.
Intervención extranjera: Señaló una “vulgar y abierta” interferencia en el proceso por parte del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, presuntamente en concierto con el abogado Abelardo de la Espriella, especialmente en el sur de Colombia, donde Cepeda asegura tener un fuerte caudal electoral.
Cuestionamientos a la financiación de sus oponentes
El candidato contrastó la “austeridad” de su campaña con lo que denominó una “danza de miles de millones de pesos” en otras candidaturas, mencionando específicamente la de De la Espriella. Cepeda exigió auditorías serias sobre el gasto en redes sociales y las denuncias de compra de votos que, según él, han empañado la jornada en distintas regiones del país.
Finalmente, Cepeda denunció actos de violencia e intimidación por parte de sectores de extrema derecha, mencionando incidentes en Medellín donde militantes habrían sido amenazados. Atribuyó la instigación de estos métodos al expresidente Álvaro Uribe, a quien acusó de incentivar “acciones criminales y truculentas”.
Por ahora, el país queda a la espera del pronunciamiento oficial de las autoridades electorales frente a estas graves denuncias que mantienen en vilo la legitimidad del escrutinio final.

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