Elecciones en EE. UU.: AmCham advierte que el Congreso definirá margen de maniobra de Trump frente a Colombia

Las elecciones intermedias (midterms) de este 3 de noviembre de 2026 no solo redefinirán el equilibrio de poder en el Capitolio de Washington, sino que marcarán de forma directa el margen de maniobra de la administración de Donald Trump en sus dos últimos años de mandato y el futuro de la relación entre Estados Unidos y Colombia. Así lo sostiene un exhaustivo análisis institucional elaborado por la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia).

El estudio enfatiza que, si bien la Casa Blanca determina el tono del diálogo bilateral, es el Congreso de los Estados Unidos el que aprueba los recursos financieros para la cooperación, impone condiciones presupuestales y legisla sobre comercio exterior.

Como antecedente histórico de esta dinámica, AmCham recuerda que en el año fiscal 2018 el Congreso aprobó US$ 391,3 millones para Colombia, cifra significativamente superior a la solicitada originalmente por el Ejecutivo estadounidense.

El informe proyecta una contienda estrecha y diferenciada entre ambas cámaras legislativas:

Cámara de Representantes: Se renuevan las 435 curules, requiriendo 218 escaños para alcanzar el control. Según estimaciones de Cook Political Report y CNN, la intención de voto nacional muestra una ventaja demócrata de nueve puntos, perfilando posibles ganancias de entre 12 y 25 curules para el bloque opositor (pudiendo alcanzar hasta 240 escaños).

Senado de los EE. UU.: Se disputan 35 de los 100 escaños. La composición actual de 53 republicanos frente a 47 demócratas exige a la oposición sumar cuatro curules netas para llegar al umbral de 51 senadores. La contienda se concentra en estados de alta volatilidad como Carolina del Norte, Maine, Ohio, Texas, Kansas, Alaska e Iowa.

Escenarios de gobernabilidad y sus implicaciones para Colombia

Ante la eventualidad de un cambio en la correlación de fuerzas, AmCham Colombia evalúa el impacto de la gobernabilidad en la agenda bilateral:

  1. Cámara Demócrata y Senado Republicano (Escenario más probable): La Cámara asumiría el control de los comités de supervisión e investigación sobre el Ejecutivo, mientras el Senado mantendría la potestad exclusiva sobre la confirmación de nombramientos diplomáticos y de gobierno. Para Colombia, esto implicará dialogar con más actores con poder de decisión presupuestal, ampliando el escrutinio sobre la entrega de fondos.
  2. Control demócrata de ambas cámaras: Se generaría un mayor freno legislativo sobre la Casa Blanca y una estrecha vigilancia a la política exterior. En este contexto, la diplomacia colombiana no podrá depender únicamente de la cercanía con el Ejecutivo, requiriendo construir consensos directos con la oposición parlamentaria.
  3. Control republicano de ambas cámaras: Permitiría el avance continuo de la agenda del Ejecutivo hasta 2028, aunque condicionado a las dinámicas internas del partido y a la regla de los 60 votos para la aprobación de la mayoría de leyes en el Senado.

Prioridades partidistas y ejes de la relación bilateral

El análisis de AmCham subraya que, aunque existe un consenso bipartidista sobre la importancia estratégica de Colombia, los dos grandes partidos priorizan enfoques distintos.

La Bancada Republicana centra su atención en seguridad, combate al narcotráfico, extradición, gestión migratoria, la crisis de Venezuela y la competencia geopolítica con China.

La Bancada Demócrata prioriza la implementación del acuerdo de paz, el respeto a los derechos humanos, los derechos laborales, el desarrollo rural y el apoyo a comunidades étnicas.

En este panorama, la relación económica sigue siendo el pilar fundamental, soportada en un intercambio comercial de bienes que alcanzó aproximadamente US$ 37.200 millones en 2025. Los comités legislativos clave donde se jugará el futuro de este intercambio incluyen los de Apropiaciones (fondos y condiciones), Relaciones Exteriores, Finanzas / Medios y Arbitrios (comercio, aranceles y TLC) y Fuerzas Armadas (cooperación en defensa).

Las cuatro recomendaciones estratégicas de AmCham

  1. Proteger el Tratado de Libre Comercio (TLC):El acuerdo sigue plenamente vigente. Un Congreso en oposición puede realizar audiencias y debates arancelarios, pero la revisión de facultades arancelarias exigiría una ley sujeta a veto presidencial.
  2. Definir la cooperación con resultados medibles:Tras la decisión del 16 de septiembre en la que EE. UU. mantuvo a Colombia en la lista de países que no han cumplido en la lucha antidrogas (otorgando una exención o waiver por razones de interés nacional), los recursos se definirán en las asignaciones presupuestales de 2027 bajo exigencias de métricas concretas en seguridad, empleo formal y desarrollo territorial.
  3. Preservar el bipartidismo:El informe advierte que la relación no debe ser leída en clave partidista; es prioritario entablar diálogo directo con ambas bancadas, entendiendo que las minorías de hoy presidirán los comités del mañana.
  4. Brindar seguridad jurídica para la inversión:La atracción de capital estadounidense dependerá de la certidumbre regulatoria y la confianza del entorno de negocios.

AmCham Colombia concluye que la posición más conveniente para el país no consiste en apostar por el triunfo de una agrupación política específica, sino en demostrar a ambas bancadas que una relación bilateral estable y sólida genera beneficios compartidos en seguridad, empleo y desarrollo comercial.