Abelardo de la Espriella reactivará hidrocarburos y hará una transición energética gradual

El presidente electo, Abelardo De la Espriella, pondrá en marcha durante su gobierno un profundo viraje en la política económica del país con un modelo de corte promercado que denominó “Patria Milagro“.

Se trata de una estrategia que busca acelerar el crecimiento económico mediante el fortalecimiento de la inversión privada, la reducción del tamaño del Estado y un cambio de rumbo en la política energética nacional.

Uno de los ejes centrales de su programa de gobierno será el sector energético, donde ha planteado desmontar las restricciones que, según sostuvo durante la campaña presidencial, han limitado la exploración y explotación de hidrocarburos en Colombia.

De la Espriella ha anunciado que impulsará una reactivación intensiva de la exploración y producción de petróleo, gas natural y carbón con el propósito de recuperar la autosuficiencia energética, aumentar las reservas del país y disminuir la dependencia de las importaciones de gas.

En su visión, garantizar la seguridad energética será una prioridad para evitar riesgos de desabastecimiento y eventuales crisis en el suministro eléctrico.

Como parte de esa estrategia, el nuevo Gobierno revisará el modelo de transición energética implementado en los últimos años. Si bien no descarta el desarrollo de las energías renovables, sostiene que la transición debe avanzar de manera gradual y sin comprometer la estabilidad del sistema eléctrico ni la competitividad de la economía.

Crecimiento económico del 7%

En el frente económico, el mandatario electo se ha fijado como meta llevar el crecimiento anual del Producto Interno Bruto (PIB) a niveles entre el 6 % y el 7 %, una cifra superior al promedio histórico del país.

Para lograrlo, su administración buscará fortalecer la confianza de los inversionistas y estimular la actividad empresarial mediante una menor carga regulatoria y tributaria.

Su programa contempla además una reducción del aparato estatal cercana al 40 %, con el argumento de disminuir el gasto público, eliminar entidades consideradas innecesarias y concentrar los recursos del Estado en funciones esenciales como la seguridad, la justicia, la infraestructura y los servicios básicos.

En materia laboral, De la Espriella propone introducir modalidades de contratación más flexibles, incluyendo el trabajo por horas y por proyectos, con el objetivo de facilitar la generación de empleo formal y responder a las nuevas dinámicas del mercado laboral.

Habrá menos impuestos

La política tributaria también tendrá un marcado énfasis en la promoción de la inversión privada. El presidente electo ha planteado un esquema “menos impositivo“, acompañado de incentivos para las empresas y facilidades para el emprendimiento, con el propósito de dinamizar la economía y atraer capital nacional e internacional.

El sector agropecuario figura igualmente entre las prioridades del nuevo Gobierno. Su propuesta incluye un modelo de “ordenamiento productivo” obligatorio para orientar las inversiones públicas hacia proyectos de infraestructura rural, construcción y mejoramiento de vías terciarias, sistemas de riego y programas de electrificación, con el fin de incrementar la productividad del campo colombiano.

Durante la campaña presidencial, De la Espriella defendió estas iniciativas como un cambio de enfoque frente al modelo económico reciente. Afirmó que su administración privilegiará la libertad económica, la inversión privada y el fortalecimiento de los sectores productivos como motores del crecimiento, al tiempo que buscará recuperar la confianza de los mercados y mejorar la competitividad del país.

Con estas medidas, el nuevo Gobierno anticipa una política económica orientada a ampliar la producción nacional, fortalecer la seguridad energética y reducir la intervención estatal en la actividad económica, objetivos que marcarán el inicio de la administración que comenzará este 7 de agosto.