Natalia Gutiérrez, presidente de Acolgen.

Acolgen advierte graves riesgos por arancel del 30% impuesto por Ecuador, urge priorizar un diálogo constructivo

La presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), Natalia Gutiérrez, expuso en su cuenta de X su preocupación tras el anuncio del Gobierno de Ecuador de imponer una tasa del 30% dirigida exclusivamente a los productos colombianos.

Esta medida, según la dirigente gremial, amenaza una relación bilateral histórica en la que Ecuador se posiciona como el sexto destino de las exportaciones nacionales, con ventas que sumaron USD 1.673 millones entre enero y noviembre de 2025.

“Las principales regiones exportadoras hacia Ecuador son Antioquia, Valle del Cauca, Bogotá, Cundinamarca y Bolívar. En los últimos 5 años, estas exportaciones han crecido en promedio un 2,57% anual, reflejando una relación comercial que se ha venido fortaleciendo”, afirmó la también presidente del Consejo Gremial Nacional.

Desde una perspectiva de integración, Gutiérrez subrayó que Colombia ha sido un socio estratégico fundamental para la seguridad energética del vecino país, suministrando energía que ha llegado a representar hasta el 12% de su consumo eléctrico en momentos críticos.

Expresa que la nueva medida arancelaria golpeará severamente a sectores clave como el petroquímico (que incluye combustibles, cosméticos y farmacéuticos), el automotor y la maquinaria, los cuales concentran cerca del 49% de las exportaciones hacia ese mercado.

Las consecuencias económicas proyectadas por la presidenta de Acolgen son significativas. “Una tasa del 30% puede incentivar la sustitución de productos colombianos y traducirse en pérdidas anuales entre USD 250 y 750 millones, es decir, entre 0,5% y 1,6% del total exportado por Colombia”, afirmó.

También se tendrá un impacto en el empleo e industria, teniendo en cuenta que el 48% de las exportaciones afectadas son bienes intermedios y finales con valor agregado, lo que pone en riesgo los encadenamientos productivos y el empleo nacional.

Gutiérrez también menciona que habrá desventaja competitiva, dado que Colombia perdería terreno frente a otros socios regionales que no enfrentan este sobrecosto del 30%.

A esto se añade una presión macroeconómica: “Esto no solo impacta a los sectores productivos. También presiona el déficit de cuenta corriente, al reducir los ingresos por comercio exterior. En palabras sencillas: el país recibe menos por lo que vende al mundo, haciendo más difícil cubrir sus gastos y obligaciones”, aseguró.

Activar canales diplomáticos

Ante este panorama, Gutiérrez hizo un llamado urgente a los gobiernos de ambos países para activar canales diplomáticos y priorizar un diálogo constructivo. Enfatizó que las economías de Colombia y Ecuador no compiten, sino que se complementan, como lo demuestra el flujo bidireccional de productos agroindustriales y de madera que Colombia importa desde Ecuador.

“Entre enero y octubre de 2025, las importaciones desde Ecuador sumaron USD 680,2 millones, equivalentes al 1,2% del total de compras externas del país. Predominan los productos agroindustriales y de alimentos (46%), seguidos por forestal/madera (10,2%) y plásticos y caucho (6,5%)”, indicó Natalia Gutiérrez en su cuenta de X.

Finalmente, la líder gremial instó a buscar reglas claras y estables que fortalezcan la confianza y la integración regional, poniendo en el centro la protección de la industria y el crecimiento económico de ambas naciones para evitar medidas que resulten mutuamente perjudiciales.