Camilo Sánchez, presidente de Andesco.

Andesco alerta por El Niño y pide ahorrar agua y energía para evitar mayores riesgos en Colombia

Camilo Sánchez, presidente de Andesco, hizo un llamado a hogares, empresas y autoridades para reducir el consumo de energía y agua ante el impacto que podría tener el fenómeno de El Niño durante los próximos meses.

Cartagena se convirtió este miércoles en el escenario de una nueva advertencia sobre los riesgos que enfrenta Colombia en materia de energía, agua y servicios públicos.

Durante la instalación del 28° Congreso de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco), su presidente, Camilo Sánchez, pidió al país prepararse para los meses más críticos del fenómeno de El Niño y asumir el ahorro como una responsabilidad colectiva.

El dirigente gremial sostuvo que ahorrar agua y energía está en manos de todos los colombianos y que las decisiones que adopten desde ahora los hogares, las empresas y las instituciones pueden contribuir a reducir las presiones sobre los sistemas de generación y abastecimiento.

“Tenemos que ahorrar, y está en nuestra mano, y en la de todos los colombianos, ahorrar los servicios públicos, agua potable y energía para poder pasar el fenómeno de El Niño”, señaló Sánchez durante su intervención.

Noviembre y diciembre, meses clave por el fenómeno de El Niño

Uno de los principales mensajes del presidente de Andesco estuvo relacionado con el comportamiento climático previsto para los próximos meses. Sánchez señaló que noviembre y diciembre serán determinantes y pidió mantener la preparación frente a un escenario que puede incrementar la presión tanto sobre el suministro de agua para los usuarios como sobre la generación hidroeléctrica.

La preocupación tiene una doble dimensión. Por un lado, una menor disponibilidad de agua puede afectar directamente el abastecimiento en algunas regiones. Por otro, el agua almacenada en los embalses constituye un componente fundamental de la generación eléctrica del país.

En declaraciones previas al Congreso, Sánchez también había advertido que la reducción de las lluvias puede llevar a una mayor utilización de los embalses para producir energía, mientras disminuye la posibilidad de recuperar esas reservas mediante nuevos aportes de agua.

Por eso, el llamado de Andesco no se limita a apagar luces o desconectar aparatos eléctricos. El gremio plantea una cultura de consumo responsable de los servicios públicos, especialmente en un periodo en el que las condiciones climáticas pueden aumentar la vulnerabilidad de los sistemas.

Andesco pide que el ahorro sea una tarea de todos

Para Camilo Sánchez, enfrentar el fenómeno de El Niño no es una responsabilidad exclusiva de las empresas prestadoras ni del Gobierno. Los usuarios también tienen un papel determinante.

La recomendación es reducir los consumos innecesarios, hacer un uso eficiente de los electrodomésticos, evitar el desperdicio de agua y adoptar hábitos que permitan disminuir la demanda.

El presidente de Andesco insistió en que el país debe entender que cada kilovatio y cada litro de agua que se ahorra contribuyen a aliviar la presión sobre la infraestructura de servicios públicos.

La advertencia adquiere especial importancia en un escenario en el que el sector energético busca mantener la confiabilidad del sistema y evitar que un deterioro de las condiciones hidrológicas termine generando mayores restricciones.

Seguridad energética, otro de los grandes desafíos

Durante la instalación del Congreso, Sánchez también puso sobre la mesa la necesidad de fortalecer la seguridad energética de Colombia y garantizar las condiciones necesarias para que continúen las inversiones en infraestructura.

Entre los desafíos mencionados por el dirigente gremial están evitar un eventual apagón, recuperar la soberanía energética, fortalecer la infraestructura y garantizar servicios públicos con condiciones adecuadas de calidad y precio.

El presidente de Andesco también ha advertido sobre el desbalance entre la oferta y la demanda de electricidad y sobre la necesidad de que las plantas térmicas cuenten con los recursos necesarios para respaldar al sistema cuando disminuye la generación hidroeléctrica.

En ese contexto, el ahorro adquiere una importancia adicional: una menor demanda puede contribuir a reducir las presiones sobre un sistema que debe responder simultáneamente a las necesidades de los hogares, el comercio y la industria.

Agua y energía, una misma preocupación

El mensaje de Andesco también busca poner en el centro de la discusión la relación entre seguridad hídrica y seguridad energética.

Colombia depende en buena medida de la generación hidroeléctrica, por lo que las condiciones climáticas tienen consecuencias que van más allá del suministro de agua potable. Cuando las lluvias disminuyen durante periodos prolongados, también se reduce la disponibilidad de agua para la generación eléctrica.

Por esa razón, Sánchez planteó que la preparación frente a El Niño debe involucrar tanto al sector de agua como al energético.

El 28° Congreso de Andesco, que se desarrolla en Cartagena entre el 23 y el 25 de septiembre, reúne a empresarios, autoridades y representantes de diferentes sectores relacionados con energía, gas, agua, saneamiento, residuos, tecnologías de la información y comunicaciones. La agenda incluye discusiones sobre transición energética, seguridad hídrica, infraestructura y sostenibilidad.

Un llamado antes de que llegue el periodo más crítico

La advertencia de Camilo Sánchez tiene un mensaje central: el ahorro no puede comenzar cuando aparezcan los problemas de abastecimiento o generación.

La apuesta, según el dirigente gremial, es actuar anticipadamente para que Colombia llegue a los meses más exigentes con sistemas menos presionados y con usuarios conscientes de la importancia de utilizar racionalmente los recursos.

Así, frente al fenómeno de El Niño, Andesco plantea que la prevención también pasa por las decisiones cotidianas de millones de colombianos: consumir menos energía cuando no sea necesaria, evitar el desperdicio de agua y asumir que el uso eficiente de los servicios públicos puede convertirse en una herramienta para reducir los riesgos de mayores afectaciones.

La consigna del gremio es clara: ahorrar hoy para disminuir las presiones de mañana y ayudar a que Colombia pueda atravesar el fenómeno de El Niño con menores riesgos para el suministro de agua y energía.