Arturo Calle despidió 2000 empleados por caída de ventas y avance del comercio digital

El empresario Arturo Calle encendió las alarmas por el impacto de la caída de las ventas y el impacto del comerciop digital, al revelar que ha reducido cerca de 2.000 puestos de trabajo y que proyecta eliminar otros 100 empleos.

La advertencia fue realizada durante una audiencia pública celebrada el 15 de octubre de 2026 en la Comisión Tercera de la Cámara de Representantes, escenario en el que el reconocido empresario expuso las dificultades que atraviesa su negocio y cuestionó las condiciones tributarias que, según señaló, favorecen a plataformas como Shein y Temu.

De acuerdo con las cifras divulgadas por Calle, los recortes han afectado diferentes áreas de la operación empresarial, desde las plantas de producción hasta los puntos de venta y las oficinas administrativas.

La situación refleja las presiones que enfrenta la industria nacional ante los cambios en los hábitos de consumo y el avance del comercio digital internacional.

¿Dónde se han perdido los empleos?

El empresario detalló que aproximadamente 1.000 puestos de trabajo se han reducido en las plantas de producción de Pereira, una de las áreas afectadas por la contracción de la actividad.

A esta cifra se suman cerca de 600 empleos menos en las tiendas y alrededor de 100 cargos eliminados en las oficinas. Además, la compañía contempla suprimir otros 100 puestos de trabajo, una decisión que aumentaría la preocupación por el impacto laboral de la situación.

Los datos expuestos por Calle ponen de manifiesto la dimensión del ajuste que ha experimentado la empresa y sus posibles consecuencias para los trabajadores vinculados a la producción, la comercialización y las labores administrativas.

Shein y Temu, en el centro de la discusión

Calle atribuyó buena parte de las dificultades a la caída de las ventas y al crecimiento de plataformas internacionales que ofrecen prendas de vestir y otros productos a precios bajos, entre ellas Shein y Temu.

El empresario cuestionó las condiciones en las que operan estas compañías frente a los negocios establecidos en Colombia. Su argumento apunta a que las diferencias tributarias y las exenciones aplicables a determinados envíos de bajo valor pueden generar una desventaja para los productores nacionales, que deben asumir costos asociados a la fabricación, la contratación de trabajadores y el funcionamiento de sus establecimientos.

La preocupación va más allá de una sola empresa. El debate involucra la capacidad de la industria textil y de confecciones para competir con mercancías importadas que llegan directamente a los consumidores mediante plataformas digitales, sin pasar necesariamente por los mismos canales comerciales de las marcas tradicionales.

La petición al Gobierno

Ante este panorama, Arturo Calle pidió revisar los beneficios tributarios y las exenciones del impuesto sobre el valor agregado (IVA) aplicables a las importaciones y los envíos de bajo costo procedentes de plataformas internacionales.

La discusión se centra en determinar si las condiciones actuales garantizan una competencia equilibrada entre los comerciantes extranjeros y las empresas que producen, generan empleo y pagan impuestos en Colombia.

Para el empresario, revisar estas reglas es necesario para evitar que las diferencias en las cargas tributarias terminen favoreciendo a los operadores internacionales en detrimento de la industria nacional.

La solicitud también pone sobre la mesa el papel de la política comercial y tributaria en la protección del empleo formal, especialmente en sectores intensivos en mano de obra, como el textil y el de confecciones.

Un desafío para el comercio colombiano

El caso de Arturo Calle se suma a las preocupaciones de las empresas tradicionales frente a la expansión del comercio electrónico internacional y la competencia basada en precios bajos. Mientras los consumidores encuentran nuevas alternativas de compra, los fabricantes y comerciantes locales deben responder a un mercado cada vez más exigente.

La advertencia del empresario plantea un desafío para el Gobierno y el Congreso: evaluar cómo mantener las ventajas del comercio digital para los consumidores sin profundizar las diferencias competitivas que afectan a los productores nacionales.

Por ahora, la compañía proyecta nuevos ajustes en su planta de personal, mientras su llamado se concentra en revisar las condiciones tributarias que regulan las importaciones de bajo valor. La discusión será clave para el futuro de un sector que genera miles de empleos y tiene una importante participación en la actividad manufacturera del país.