La ‘nueva’ modalidad que ha puesto en marcha la empresa Air-e, a través de entidades contratadas para recuperar su cartera morosa en Barranquilla, ha causado más rechazo e indignación que reconocimiento.
La polémica está en pleno furor desde el lunes pasado, cuando en el sector de Villa Campestre, entre Barranquilla y Puerto Colombia, y posteriormente, el martes en Alameda del Río, urbanización ubicada a un costado de la vía Circunvalar en el noroccidente de la ciudad capital, fueron filmadas mujeres con megáfono y lista en mano invitando a los morosos a poner al día con las deudas.
En Villa Campestre, frente al edificio Torres de Mallorquín, se dieron nombre propios y los números de los apartamentos en deuda; mientras que en Alameda del Río ya no fueron tan explicitas, pero si el llamado por el megáfono a pagar o lograr acuerdos de pago.
Los videos se han hecho virales en las redes sociales bajo el rotulo de ‘chepitas’, una figura que surgió en Bogotá a principios de la década del 90 del siglo pasado, pero que luego la Corte Constitucional declaró ilegal mediante sentencia.
A través de los medios de comunicación, abogados se pronunciaron y destacaron lo contemplado en la sentencia del 17 de junio de 1992, T-412/92, que surgió a raíz de un caso de cobro en Bogotá de uno o dos hombres vestidos de negro, con maletines en mano, conocidos como ‘chepitos’, se paraban por tiempo indefinida frente a empresas o residencias en donde había personas con deudas pendientes que quedaban en el escarnio público.
Concretamente, el caso se relacionó con la empresa de cobros Cresistemas S.A. que envió a una persona, vestida de negro y maletín, a establecerse en las dependencia de la División Administrativa y Financiera de la Universidad Católica de Colombia en Bogotá en donde laboraba una mujer, identificada como Luz Marina Ávila Castro, que tenía una deuda pendiente.
Al llegar la denuncia a la Corte, los magistrados de la Sala de Revisión, consideraron que “la actitud tanto de amenaza como de vulneración constituye un verdadero atentado al derecho a la honra de la Sra. Luz Marina Ávila Castro”.
Advirtieron los magistrados que hubo “una violación de datos personales y de daño al buen nombre”.
Lo que dice Air-e
Ante las críticas, la empresa Air-e afirmó que realiza constantemente jornadas de perifoneo con fines informativos, pedagógicos y de cobros, en aras de informar mantenimientos, uso eficiente de la energía y ofrecer planes de financiación a aquellos usuarios que necesiten normalizar su deuda con el servicio de energía.
“En el video no se identifica plenamente las personas, en ningún momento se dice que son morosos ni el monto de la deuda y si se le extienden una invitación a recibir información”, asegura la empresa.
Finaliza asegurando que “no ha publicado ni difundido este tipo de actividades, razón por la cual no se hace responsable de la divulgación realizada por terceros, así como tampoco de las consecuencias que de ello se deriven”.

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