Colfecar rechaza decreto que incrementa en un 218% la retefuente al sector transporte

Colfecar expresó su rechazo a la expedición del Decreto 572 de 2025, mediante el cual el Ministerio de Hacienda incrementa en un 218% la autorretención en la fuente del impuesto sobre la renta, para las actividades de transporte de carga por carretera (código 4923) y de mensajería (código 5320) pasando del 1,1% al 3,5%.

El gremio presidido por Nidia Hernández, señala que esta decisión, adoptada sin diálogo previo con el sector, representa otro golpe que pone en riesgo la sostenibilidad de las empresas de transporte de carga. “El Gobierno no abrió espacios de diálogo al sector transporte a pesar de que nosotros solicitamos el espacio el pasado 25 de abril, para poder presentar las cifras y argumentos que demuestran la inviabilidad de la medida”, señala la agremiación.

Federación Colombiana de Transportadores de Carga y su Logística asegura que el transporte de carga atraviesa una coyuntura crítica, con unos costos operativos al alza, carga tributaria asfixiante, y márgenes operativos muy bajos, lo que ha hecho que muchas empresas hoy operan al borde del punto de equilibrio o en pérdida.

“Este Decreto es inconveniente para la economía del país y en particular para el sector transporte, debido a las graves consecuencias para nuestra actividad, al generar una afectación en materia de liquidez y en consecuencia de disminución de capital de trabajo de las empresas de transporte, lo que sin duda agravará aún más la crisis por la que estamos atravesando”, indicó Colfecar.

Añade que mientras los costos y gastos del sector incrementan drásticamente, los ingresos disminuyen debido al estancamiento económico de sectores como la industria que viene con cifras negativas por más de dos años, la minería viene siendo marchitada, la construcción de vivienda viene cayendo por más 18 meses, y el comercio creciendo a niveles irrisorios.

“Ante esta situación están obligando a lo imposible al sector transportador, al anticipar impuestos por unas utilidades que dudosamente se van a generar. De hecho, las empresas de transporte frecuentemente terminan con saldos a favor en la Dian que pueden tardar hasta 8 meses en ser devueltos, debido a que los procedimientos de devolución son extremadamente largos y complejos para realizarlos, afectando su caja y su capacidad operativa”, manifiesta.

Para Colfecar, anticipar impuestos solo acelera un camino hacia la quiebra. “Por lo anterior, hacemos un llamado urgente al Ministerio de Hacienda a que nos escuche e insistimos en la necesidad de establecer un canal de diálogo técnico e inmediato, antes de que el impacto de esta decisión sea irreversible”, indica.

Los argumentos

La agremiación expuso en un comunicado los argumentos por los que considera esta medida inconveniente:

1. Entre el 1 de enero de 2024 y el 1 de abril de 2025, el Gobierno ha incrementado el precio del diésel en un 16%, a pesar de que este representa el 40% de los costos del transporte de carga. A esto se suma un aumento acumulado del 22% acumulado del Salario Mínimo, que, junto con la reducción de la jornada laboral que nuevamente disminuye el próximo mes de julio seguirá aumentando el costo de las horas extras para un sector que trabaja 7×24 los 365 días del año. Además, los peajes han subido un 30% y, combinado con las altísimas tasas de interés y el alto precio del dólar que impacta a nuestros insumos y repuestos, ha generado una gran presión sobre el flujo de caja de las empresas de transporte de carga.

2. El Ministerio de Transporte intervino el mercado de los fletes en noviembre de 2024, estableciendo un valor mínimo obligatorio para los fletes, lo que ha hecho que las empresas de transporte destinen mayor volumen de recursos apretando aún más flujo de caja. Esta situación de liquidez se agrava debido a que los generadores de carga realizan sus pagos en plazos que oscilan entre 45 y 60 días.

3. Además, el sector está ante una hiperregulación e inseguridad jurídica por cuenta de diferentes proyectos normativos que pretenden seguir aumentando los costos del sector transporte como, por ejemplo, el proyecto de decreto del MinComercio que aumenta los aranceles a insumos (llantas), autopartes y vehículos. También lo que trae la reforma tributaria que se discute en el Senado.

Adicionalmente, el día de hoy el MinTransporte publicó el proyecto que modifica el Decreto 1079/2015 por cuarta vez, el cual busca imponer mayores costos a las empresas de transporte mediante la adjudicación de nuevas obligaciones e incrementos en el costo del registro a nuevos vehículos de carga (pasando el aporte al FOPAT del 15% al 25%), lo que genera mayor incertidumbre y mayores impactos en costo, de manera que hacen imposible poder cumplir con este aumento impuesto en las tarifas de autorretención del impuesto de renta.

4. Venimos asumiendo costos ocultos, por cuenta de bloqueos en las vías nacionales y urbanas por parte de comunidades inconformes. Un fenómeno que el MinInterior no ha podido prevenir ni evitar, sino que viene empeorando año tras año: en 2024 cerramos con más de 801 bloqueos que generaron pérdidas de 4,6 billones de pesos por concepto de lucro cesante y en lo corrido de 2025 con más de 300 bloqueos con pérdidas de 1,3 billones de pesos, en conclusión, en los últimos 16 meses registramos más de 1.101 bloqueos con pérdidas de 6 billones de pesos a nuestro sector. Sumados a cierres viales a causa de derrumbes por el invierno o fallas de la infraestructura vial, y la creciente ola de inseguridad que obliga al tránsito en horario solar en departamentos como: Norte de Santander, Chocó, Cauca, Arauca, Cesar, Magdalena entre otros, puesto que en las vías se vienen presentando banderas alusivas a los grupos armados, artefactos explosivos, incineración de vehículos, extorsión, paros armados, hurtos, entre otros.

5. Finalmente, no se debe olvidar que ante la disminución del umbral de casos en los que no se aplica retención en la fuente, al disminuirlo de 4 UVT a 2 UVT, se está afectando también la liquidez de los pequeños propietarios de vehículos de carga, que representan la mayoría de los propietarios del parque automotor de carga en Colombia (más del 97% de los propietarios tienen entre 1 a máximo 3 vehículos de carga, y la gran mayoría son personas naturales) y son también el eslabón más vulnerable de la cadena logística.