Colombia cerró 2025 con una ocupación hotelera de 56,7 % y bajo la sombra de grandes retos para 2026

La industria hotelera colombiana finalizó el año 2025 con una ocupación acumulada del 56,7 %, lo que representa un comportamiento estable con un ligero incremento de 0,4 puntos porcentuales (p.p.) en comparación con el año 2024.

Aunque las cifras muestran una leve recuperación frente al año anterior, el sector aún se encuentra lejos de los niveles alcanzados en 2022, cuando la ocupación llegó al 61,4 %.

El informe de la Asociación Hotelera y Turística de Colombia (Cotelco) destaca que el mercado interno sigue siendo el motor principal del turismo en el país.

Al analizar los datos de diciembre, la ocupación hotelera fue del 54,7 %. En ese mes, el 70,5 % de los huéspedes fueron nacionales. En el balance anual, los viajeros nacionales representaron el 66,2 %, mientras que los internacionales ocuparon el 33,7 %.

Afirma Cotelco que la caída de 6,6 p.p. frente a 2022 significa que se han dejado de alquilar aproximadamente 1 millón de habitaciones mensuales a nivel nacional.

El comportamiento del sector no fue uniforme, mostrando variaciones significativas según la ubicación geográfica.

Las regiones con mayor crecimiento fueron San Andrés y Providencia, con un aumento de 8,6 p.p., alcanzando una ocupación del 62,4 %. Le sigue Tolima que registró un incremento de 5,7 p.p., llegando al 62,2 %. Y Cauca, que tuvo un repunte de 8,3 p.p., aunque su ocupación total se mantuvo por debajo del 46 %.

Las regiones con mayores caídas fueron Risaralda, con -3,9 p.p. Casanare, la cual registró un descenso de -3 p.p. y Meta que presentó una reducción de -2,3 p.p.

El departamento del Atlántico cerró con una ocupación del 54,7%, inferior en 0.6 p.p. al 55,3% alcanzado en 2024.

De acuerdo con Cotelco, el leve crecimiento nacional se explica principalmente por el éxito de las estructuras más grandes. Los hoteles de 151 a 200 habitaciones subieron su ocupación al 59,9 %, y aquellos con más de 201 habitaciones alcanzaron el 60,5 %. En contraste, los establecimientos medianos (51 a 100 habitaciones) vieron una caída de 1,1 p.p., situándose en un 57,5 %.

Panorama para 2026

De cara a 2026, Cotelco advierte que el sector hotelero enfrentará un entorno particularmente desafiante, marcado por presiones estructurales sobre los costos operacionales, una demanda aún debilitada y un contexto competitivo y regulatorio cada vez más complejo. A estas condiciones se suma un escenario macroeconómico y laboral que incrementa de manera significativa los riesgos para la sostenibilidad de los establecimientos formales del sector.

“El 2026 será un año exigente para el sector hotelero. A los desafíos de una demanda que aún no se consolida plenamente, se suman presiones significativas en los costos operacionales derivadas de cambios normativos y del incremento del salario mínimo. En un sector donde la nómina representa entre el 30 % y el 40 % de los costos operativos, estas medidas tienen un impacto directo sobre la sostenibilidad de los establecimientos formales”, afirmó José Andrés Duarte, presidente ejecutivo de Cotelco Nacional.

Añadió: “Por eso, es clave avanzar en un diálogo técnico y constructivo que permita proteger el empleo, la formalidad y la competitividad del turismo en Colombia”,

En este contexto, el aumento del salario mínimo de este 2026 es de 23,7%, junto con la implementación de la reforma laboral, introduce mayores rigideces y costos para una actividad intensiva en mano de obra, reduciendo los márgenes operativos y limitando la capacidad de inversión y generación de empleo formal.

Estas presiones se ven agravadas por los altos niveles de informalidad en el alojamiento turístico, especialmente en viviendas de uso turístico, que continúan operando al margen de la regulación y la tributación, generando una competencia desigual que afecta la viabilidad de los establecimientos formales.

Adicionalmente, el sector enfrenta un bajo dinamismo del turismo nacional, cuyos niveles de movilidad y gasto aún no alcanzan los registros observados en 2022. Esta debilidad de la demanda interna restringe la recuperación plena de la ocupación y de los ingresos, particularmente en destinos con alta dependencia del turismo doméstico.

En este escenario, el gremio reitera la importancia de seguir monitoreando el comportamiento regional del sector y de promover condiciones que fortalezcan la sostenibilidad, la inversión y el empleo formal en la industria hotelera del país, mediante políticas que equilibren la protección laboral con la competitividad y la formalización del sector.