De La Espriella ordenó traslado de 117 internos de alto perfil vinculados a negociaciones de paz

En una acción orientada a retomar el control del sistema penitenciario, el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, a través del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), ejecutó el traslado inmediato de 117 personas privadas de la libertad.

Los internos, caracterizados por su alto perfil y vinculación a diversas negociaciones de paz en el país, han sido reubicados en establecimientos de alta seguridad en ciudades como Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne.

El objetivo primordial de este traslado es fortalecer el control penitenciario y elevar los estándares de seguridad en las cárceles colombianas. La administración busca neutralizar cualquier capacidad de las estructuras criminales para coordinar, mantener o fortalecer sus actividades delictivas desde los centros de reclusión, garantizando que se recupere el control estatal permanente y se asegure el cumplimiento efectivo de las órdenes judiciales.

Entre los trasladados hay 103 reclusos considerados de alta peligrosidad que pasaron de la cárcel de máxima y mediana seguridad de Itagüí (Antioquia) hacia diferentes centros penitenciarios del país.

El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, confirmó la operación a través de su cuenta de X. Los internos fueron enviados a establecimientos de alta seguridad en Bogotá, Palmira, Girón, Valledupar, La Dorada, El Barne y otros lugares. Entre los trasladados se encuentran alias Carlos Pesebre (cabecilla del GDO Robledo), alias Douglas (cabecilla de La Terraza) y alias El Indio (cabecilla de El Trianón), además de otros jefes de estructuras criminales que operan en Medellín, el Valle de Aburrá y el Oriente antioqueño.

EPA Colombia

Además, entre los movimientos más destacados de esta jornada se encuentra el de Daneidy Barrera Rojas, conocida popularmente como “Epa Colombia”, quien fue trasladada a la cárcel de Ibagué. El Ejecutivo justificó esta medida bajo el argumento de revisar condiciones que eran consideradas como “privilegios” dentro de su lugar de reclusión anterior.

Barrera Rojas, quien purga una condena de cinco años y tres meses por delitos como instigación al terrorismo y daño en bien ajeno tras los disturbios del paro nacional de 2019, se encontraba desde agosto de 2025 en la Escuela de Carabineros de la Policía de Bogotá, luego de haber iniciado su sentencia en la cárcel El Buen Pastor.

Con esta serie de traslados, el presidente De La Espriella envía un mensaje de autoridad, advirtiendo que “quienes pretendan utilizar las prisiones como centros de operaciones criminales enfrentarán todo el peso de la ley dentro del marco constitucional”.