En una movilización gremial sin precedentes, la Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco) ha liderado un frente internacional para solicitar al Gobierno de Colombia la ampliación por 12 meses del plazo para la entrada en vigencia de los nuevos reglamentos técnicos para el sector automotor.
La normativa, que actualmente tiene previsto iniciar en septiembre de este año, enfrenta serios cuestionamientos por parte de los principales actores de la industria global.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones de Estados Unidos, México, Brasil y Argentina, así como de gigantes globales como la Asociación de Fabricantes de Automóviles de Japón (Jama), la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (Acea), la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (Oica) y el Consejo de Empresas Americanas (CEA).
En una carta enviada a los ministerios de Comercio y Transporte, los gremios advirtieron que los tiempos actuales no permiten una implementación adecuada debido a una persistente incertidumbre regulatoria.
Eduardo Visbal, vicepresidente de Comercio Exterior y Sector Automotor de Fenalco, aclaró que la solicitud no se debe a un incumplimiento de los estándares de seguridad por parte de los vehículos, los cuales ya cumplen con los requisitos, sino a vacíos y definiciones pendientes en la regulación nacional que impiden una gestión técnica y administrativa viable.
Uno de los puntos más críticos señalados es la falta de claridad sobre la coexistencia del estándar FMVSS de los Estados Unidos con otras normas internacionales. De no resolverse este aspecto, los vehículos procedentes del país del norte no podrían certificarse ni comercializarse en Colombia, lo que ha llevado a algunas marcas a manifestar su intención de suspender importaciones si no se garantiza seguridad jurídica.
Riesgos para el consumidor y la economía
El sector privado advierte que la falta de certidumbre no es un asunto meramente administrativo, sino que tiene el potencial de generar una reacción en cadena negativa en la economía nacional. Según los documentos presentados, la ausencia de una prórroga podría provocar:
Impacto en los precios al consumidor debido a las dificultades en la planeación de producción e importaciones. Afectación en los inventarios y desabastecimiento de modelos específicos, e Inestabilidad en el mercado nacional y ruptura de las cadenas globales de suministro.
Un escenario de transición complejo
El gremio también destaca que el contexto actual, marcado por el cambio de gobierno previsto para agosto, dificulta la toma de decisiones técnicas de alta complejidad en el corto plazo. Además, se espera que los resultados de un estudio sobre la coexistencia de estándares, desarrollado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial, se entreguen apenas a finales de junio, lo que deja un margen de maniobra casi nulo para la industria antes de la fecha límite de septiembre.
Ante este panorama, Fenalco y sus aliados internacionales insisten en que una prórroga de un año es la única vía para garantizar una transición ordenada, con seguridad jurídica y una implementación técnica sólida que no perjudique ni a las empresas ni a los compradores colombianos.

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