Incremento del salario mínimo amenaza la competitividad y los costos logísticos en Colombia: Asoportuaria

El gremio portuario de Colombia, Asoportuaria, bajo la dirección de su presidente Lucas Ariza, manifestó su preocupación ante el impacto económico que generará el reciente incremento del salario mínimo decretado para el año 2026. Según un análisis técnico del gremio, esta medida no solo presionará las estructuras de costos de las terminales, sino que tendrá un efecto en cadena sobre toda la logística del comercio exterior del país.

Aunque en las terminales portuarias el porcentaje de trabajadores que perciben un salario mínimo fluctúa entre el 5% y el 20%, el panorama es mucho más crítico para los operadores portuarios. Estas empresas, encargadas de servicios esenciales como el cargue, descargue, almacenamiento, practicaje y estiba, cuentan con una nómina donde hasta el 90% de los trabajadores recibe el salario mínimo o una remuneración apenas superior.

El gremio afirma que esta alta dependencia se debe a que la prestación de estos servicios requiere una intensa actividad de mano de obra, a menudo compuesta por personal con formación técnica o poco calificada cuya remuneración se estructura directamente sobre el sueldo básico. En consecuencia, cualquier incremento que supere el IPC y la productividad se traslada de forma inmediata al costo logístico nacional.

El análisis de Asoportuaria destaca que el costo logístico en Colombia ya es elevado, ubicándose en un 15,6% como porcentaje de las ventas para el año 2024. Esta cifra supera significativamente el promedio de los países de la OCDE, que oscila entre 8% y 10% y el promedio de América Latina, que está por debajo del 14%, de acuerdo con la reciente Encuesta Nacional Logística y según cifras del DNP y Analdex.

El gremio advierte que este nuevo aumento salarial aleja al país de la meta establecida en el CONPES 3982 de 2020, que buscaba reducir el costo logístico nacional al 9,5% para el año 2030. Al encarecerse el transporte terrestre, el almacenamiento y las actividades conexas, la competitividad de los exportadores e importadores colombianos se ve seriamente comprometida.

Tarifas al alza por imperativo legal

Uno de los puntos más críticos señalados por el análisis es la inviabilidad de mantener las tarifas actuales. De acuerdo con la Ley de Puertos, las sociedades u operadores portuarios no pueden cobrar tarifas que no cubran sus gastos de operación.

Dado que los costos laborales representan una porción significativa de estos gastos, un aumento del 23% en este rubro hace que el incremento en los precios de los servicios portuarios sea inevitable. Esto ocurre en un momento donde Colombia busca consolidarse como un destino atractivo para el nearshoring y avanzar en su proceso de reindustrialización, objetivos que requieren una eficiencia portuaria ejemplar y costos competitivos frente a los países vecinos.

“Medidas como esta, además de los efectos expresados por múltiples sectores, van a afectar la competitividad del país y posiblemente la eficiencia portuaria de la cual Colombia es ejemplo a nivel regional”, precisa Asoportuaria.