Bajo un estricto dispositivo de seguridad, el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
Vestidos con uniformes de recluso y asistidos por traducción simultánea, ambos se declararon “no culpables” de los cargos de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína que les imputa la justicia estadounidense.
El momento de mayor fricción ocurrió apenas iniciada la sesión, cuando el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, procedió a la identificación del acusado.
Al ser consultado sobre su identidad, Maduro no se limitó a confirmar su nombre; en su lugar, afirmó con voz serena ser un “prisionero de guerra” que fue “capturado” de su hogar durante una “intervención militar”.
Ante este intento de discurso político, la respuesta del juez fue tajante: Hellerstein lo interrumpió abruptamente, ordenándole que se ciñera a responder lo que se le había preguntado. “Habrá tiempo y lugar para ver todo eso. Ahora solo queremos saber si es Nicolás Maduro”, sentenció el juez, enfatizando que su deber es asegurar un “juicio justo”.
Atención médica para los procesados
Durante la audiencia, que duró menos de una hora, Maduro se mostró activo tomando notas que compartía con los abogados de su esposa. Por su parte, Cilia Flores se declaró “completamente inocente”.
La defensa de la pareja solicitó atención médica inmediata, alegando afectaciones de salud derivadas del operativo militar en Caracas; específicamente, se observó a Flores con vendajes en la frente y presuntas lesiones en las costillas.
La estrategia legal de Maduro está en manos de Barry Pollack, un abogado de alto perfil y amplia experiencia en casos de seguridad nacional. Pollack es reconocido internacionalmente por haber sido el defensor de Julian Assange en el caso “WikiLeaks”, logrando el acuerdo que permitió la liberación del activista.
En esta primera comparecencia, Pollack cuestionó la legalidad de lo que calificó como una “abducción militar” y adelantó que argumentará que su cliente goza de inmunidad por ser el “jefe de un Estado soberano”.
Mientras el proceso judicial avanza en Estados Unidos —con una próxima cita fijada para el 17 de marzo—, en Venezuela la situación política ha dado un giro con la designación de Delcy Rodríguez como presidenta interina.
Por ahora, el tribunal ha ordenado que tanto Nicolás Maduro como Cilia Flores permanezcan detenidos en Nueva York sin derecho a fianza por el momento.
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