Irán elige nuevo Líder Supremo sin revelar su identidad y Trump advierte que “no durará mucho” sin el visto bueno de Washington

En una jornada marcada por el estruendo de las explosiones y una densa capa de humo sobre la capital, la Asamblea de Expertos de Irán confirmó este domingo 8 de marzo la elección de un nuevo Líder Supremo, aunque su identidad se mantiene bajo estricta reserva oficial.

La designación ocurre en el noveno día de un conflicto regional abierto que ha dejado a la República Islámica en una situación de extrema vulnerabilidad tras el asesinato del ayatolá Alí Jameneí hace poco más de una semana.

Ahmad Alamolhoda, miembro de la Asamblea de Expertos, declaró a la agencia de noticias Mehr que “se ha llevado a cabo la votación para nombrar al líder y este ha sido elegido”, aunque evitó dar un nombre, indicando que la secretaría del órgano lo anunciará más adelante. A pesar del hermetismo, diversas fuentes sugieren que Mojtaba Jameneí, hijo del difunto líder, se perfila como el sucesor más probable.

Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha fijado una postura desafiante y condicionada frente a esta sucesión. En una entrevista concedida a ABC News, el mandatario estadounidense advirtió que el nuevo líder iraní “no durará mucho” en el cargo si no cuenta con el “visto bueno” de Washington.

Trump subrayó que su objetivo es alcanzar un entendimiento bajo sus propios términos para evitar tener que intervenir militarmente de forma recurrente. “Queremos asegurarnos de que no tengamos que volver cada diez años”, afirmó el presidente, quien además calificó a Irán como un “tigre de papel” cuyas capacidades defensivas han sido neutralizadas.

No obstante, el republicano dejó la puerta abierta a aceptar a un sucesor vinculado al antiguo régimen, siempre que sea considerado un “buen líder” y resulte “aceptable” para los intereses de Estados Unidos, sugiriendo incluso que la economía iraní podría reconstruirse bajo estas condiciones.

Un ascenso bajo fuego

La elección se produce en un escenario de devastación. Durante la noche, ataques israelíes impactaron instalaciones de almacenamiento de combustible en Teherán, provocando incendios que han cubierto la ciudad con una neblina tóxica. Por su parte, Israel ha lanzado una severa advertencia: sus fuerzas no dudarán en atacar al nuevo jefe de Estado y a los miembros de la Asamblea de Expertos.

Mientras el Ministerio de Salud de Irán reporta al menos 1,200 civiles muertos y 10,000 heridos en lo que va de la guerra, la Guardia Revolucionaria asegura tener capacidad para sostener el conflicto durante meses utilizando drones y misiles avanzados de largo alcance.

El destino del nuevo y aún anónimo Líder Supremo parece estar atado no solo a la estabilidad interna de un país en crisis, sino a la drástica advertencia de Trump: sin la aprobación de la Casa Blanca, su mandato tiene los días contados.