Gustavo Petro y Carlos Caicedo

La ruptura entre Gustavo Petro y Carlos Caicedo que divide a la izquierda

El quiebre en las relaciones entre el presidente Gustavo Petro y el líder del movimiento Fuerza Ciudadana y exgobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, ha sido oficializado, dejando al campo progresista en un clima de desconfianza y división ante las elecciones de 2026.

El exgobernador Caicedo, quien aspira a la Presidencia de la República, y  fue un aliado cercano del presidente Petro en sus primeros años de gobierno, confirmó lo que él mismo calificó como un “punto de quiebre” tras compartir causas políticas por más de una década. El anuncio público de la ruptura con el Gobierno Nacional se hizo desde la Plaza de Bolívar, un lugar escogido por su carga simbólica.

Caicedo ha presentado un relato amplio que vincula tensiones históricas y profundas diferencias ideológicas con el Gobierno de Petro. Según el líder de Fuerza Ciudadana, la relación se venía deteriorando desde hace años debido a decisiones que catalogó como “centralistas, sectarias y equivocadas” por parte del entorno presidencial.

Entre las principales razones esgrimidas por Caicedo para el distanciamiento se encuentran el acercamiento a la Política Tradicional. Caicedo señaló que Petro se ha acercado a sectores de la política tradicional y ha abandonado los principios progresistas que lo llevaron al poder.

Otro punto es lo que considera gobierno de cúpula y sectarismo. El exgobernador sostiene que el presidente ha sido “mal aconsejado” por su círculo político cercano, asegurando que esa cúpula está alejando al mandatario de sus bases sociales y populares. Además, denunció que Petro ha “clientelizado cuotas” y ha gobernado desde la cúpula, desconociendo a las regiones.

Igualmente, el incumplimiento y abandono regional.  Respecto al departamento del Magdalena, Caicedo fue muy crítico con la gestión nacional. Aseguró que Petro había incumplido las promesas de inversión en la región y había mantenido una actitud distante frente a los problemas locales.

Otra de las razones es el desconocimiento de aliados históricos. Caicedo argumenta que Petro nunca reconoció la importancia de las fuerzas progresistas regionales. Mencionó tensiones acumuladas desde la consulta presidencial de 2022 y recordó que Fuerza Ciudadana incluso presentó lista al Senado en ese año debido al “sectarismo” con el que se conformó la lista nacional del Pacto Histórico.

Elecciones atípicas en el Magdalena

El punto de no retorno de esta distancia se estableció durante las elecciones atípicas en el departamento del Magdalena, un episodio que Caicedo calificó como “el florero de Llorente” de la ruptura.

El conflicto se exacerbó cuando el presidente Petro respaldó al candidato Rafael Noya. Esta decisión fue interpretada por Caicedo como una traición a la coalición de izquierda, a pesar de que la candidata apoyada por su partido, Margarita Guerra, resultó ganadora.

El exgobernador, que recordó haber aportado un caudal decisivo para la candidatura de Petro en 2018, señaló la importancia de valorar a los aliados. Petro, por su parte, reaccionó acusando a Caicedo de intentar “dividir a la izquierda” y de poseer un ego que podría costarle las elecciones de 2026 a las fuerzas progresistas.

Llamado a la unidad para 2026

Ante la fragmentación que amenaza con dividir el voto de izquierda, el líder político y exdirector de Prosperidad Social, Gustavo Bolívar, hizo un llamado urgente a Petro y Caicedo para que dialoguen.

Bolívar destacó que :“La izquierda dividida no gana” y que, “por encima de los egos, está la vida de millones de personas pobres que podrían sufrir el desfinanciamiento de programas sociales y el embate de la violencia paramilitar”.

Bolívar propuso un diálogo sincero y constructivo, no para que Caicedo se una, sino para que compita en una consulta interna junto a otros candidatos como Iván Cepeda, buscando presentar un solo candidato progresista en la primera vuelta presidencial de 2026.