Palermo Sociedad Portuaria: desarrollo que se convierte en oportunidades

A las 7:30 de la mañana, después de la charla de seguridad, la verificación de sus elementos de protección personal y la inspección del equipo, Yuranis Torres sube a un montacargas de varias toneladas. Lo hace con precisión, confianza y conocimiento. Hace algunos años, ese escenario simplemente no existía en su horizonte.

Su recorrido habla por sí solo: inició como Auxiliar de Tarja con una empresa contratista de Palermo Sociedad Portuaria, seguidamente se formó como tecnóloga en Gestión Portuaria gracias a un programa educativo de Grupo Coremar dirigido a la comunidad de Palermo y adelantado en articulación con SENA. Participó de un proceso de selección con la Compañía y se vinculó como Auxiliar de Operaciones en báscula y luego de realizar una capacitación en el Manejo de Equipo Montacarga hoy es Operadora de Equipos dentro de la organización.

Estando en este cargo, se vinculó al programa mujeres al volante, donde recibió formación en operación de equipos pesados y se tramitó su licencia de conducción. En una industria históricamente masculinizada, su trayectoria es el resultado de un proceso estructurado de formación y acceso a oportunidades promovido desde la operación portuaria. Yuranis no solo opera maquinaria: representa una nueva forma de desarrollo en Palermo, donde el talento local encuentra cómo crecer, formarse y proyectarse sin salir de su territorio.

Porque en Palermo, el desarrollo no se está midiendo únicamente en toneladas movilizadas, sino en historias de vida que hoy son una realidad.

Así lo resume Ricardo Román, Gerente General de Palermo Sociedad Portuaria: “Nuestro compromiso va más allá de nuestra operación. Estamos enfocados en generar capacidades en el territorio, porque sabemos que el verdadero desarrollo se logra cuando las oportunidades llegan a las personas y se quedan en la comunidad.”

Ese enfoque se refleja en procesos que comienzan desde etapas tempranas y se sostienen en el tiempo como el de Yuranis pero, la historia de Yamile María Mejía Rodelo también es muestra de ello.

Desde los 11 años, Yamile hizo parte de la Fundación Buenamar—organización social que es apoyada económicamente por Palermo Sociedad Portuaria— donde participó hasta sus 17 años como beneficiaria en procesos de formación artística, acompañamiento psicosocial y fortalecimiento de habilidades socioemocionales. Tras su egreso, hizo parte del Semillero de Liderazgo, donde consolidó sus capacidades personales y de promoción del desarrollo comunitario. Seguido a esto, ingresó al SENA sede Palermo para cursar un Técnico en Integraciones Logísticas y actualmente, desarrolla su etapa práctica en Palermo Sociedad Portuaria como Auxiliar del Centro de Administración Documental, evidenciando cómo un proceso continuo de formación puede traducirse en oportunidades reales de inserción laboral en el mismo territorio.

Y es ahí donde la historia vuelve a conectarse con Yuranis.

Porque lo que hoy vemos en ella —formación, empleo, crecimiento— es el resultado de una apuesta que empieza mucho antes. Una apuesta que Palermo Sociedad Portuaria, el Grupo Coremar y demás empresas aliadas han construido con una visión clara: entender la educación como la punta de lanza para transformar realidades, cerrar brechas y habilitar oportunidades sostenibles en el territorio.
Bajo esta visión fue que Palermo Sociedad Portuaria se sumó al Grupo Coremar, Sena Atlántico y a la Fundación Buenamar en el deseo de hacer realidad un proyecto transformador para el territorio: la construcción de la Sede SENA Palermo. Así, en 2023, con una inversión superior a los $1.000 millones, se puso en funcionamiento este espacio, resultado de una articulación público- privada.

Hoy, más de 2.800 personas han sido beneficiadas con programas técnicos, tecnológicos y de formación complementaria, y la meta es superar los 1.300 estudiantes anualmente. Esto no solo amplía el acceso a la educación, sino que fortalece la empleabilidad local y conecta directamente a la comunidad con las dinámicas productivas del territorio.

En palabras de Blanca Domínguez, Directora de Comunicaciones y Entorno del Grupo Coremar: “La transformación social no ocurre por acciones aisladas. Requiere continuidad, articulación y una visión de largo plazo. En Palermo estamos construyendo un modelo donde la educación, la cultura, y el empleo se conectan para generar oportunidades reales y sostenibles.”

Ese mismo enfoque se extiende al fortalecimiento económico y ambiental del territorio.

A través de la Fundación Ecopalermo, creada en 2022, se ha consolidado un modelo de economía circular basado en la gestión de residuos sólidos. Lo que inició con la formación de más de 100 personas en educación ambiental, hoy es una iniciativa que genera ingresos para seis familias, ofrece alternativa para gestionar más de 70 toneladas/año de residuos en Palermo y articula al territorio con el sector empresarial.

El proyecto cuenta con un Centro de Acopio Comunitario, dotación técnica, acompañamiento especializado y procesos de aceleración que han permitido fortalecer su sostenibilidad. Como resultado, en 2024 se firmó un convenio de cooperación por más de 92.000 euros entre Grupo Coremar y DEG Impulse con fondos públicos del Ministerio Federal Alemán de Cooperación Económica y Desarrollo, orientado a escalar su impacto en los próximos años.

Todo esto responde a una misma lógica: construir desarrollo con la comunidad.
Palermo hoy demuestra que cuando el desarrollo se planifica con intención, compromiso y disciplina es posible conectar con las personas, convirtiéndolo en oportunidades reales para quienes hacen parte del territorio.