En un nuevo y crudo capítulo de la histórica confrontación política entre los dos líderes más influyentes de Colombia en las últimas décadas, el presidente Gustavo Petro respondió con dureza a las críticas del expresidente Álvaro Uribe Vélez sobre la seguridad en el país.
El intercambio, que tuvo lugar en la red social X, escaló rápidamente de una disputa por cifras de violencia a una acusación directa de Petro vinculando a Uribe con episodios de terrorismo paramilitar durante sus gestiones como gobernador de Antioquia y presidente de la República.
La chispa que encendió el debate fue un mensaje de Uribe cuestionando los resultados de la política de “Paz Total“, señalando que en el primer trimestre del año se registraron 35 masacres, una cifra que comparó con las 10 ocurridas en 2010 al cierre de su administración de Seguridad Democrática.
Ante esto, Gustavo Petro no solo cuestionó la metodología histórica para contabilizar estos crímenes, afirmando que se definió de forma arbitraria para ocultar las verdaderas masacres tras ajustes de cuentas de mafiosos, sino que lanzó un ataque frontal al exmandatario.
“Señor de las masacres y de las haciendas“, fue el calificativo con el que Petro inició su réplica, asegurando que bajo los gobiernos departamental y nacional de Uribe ocurrieron “las peores masacres de este siglo y quizás del anterior“.
El jefe de Estado sostuvo que estos actos de violencia fueron un “instrumento para llenar de miedo al pueblo” y un método utilizado por el uribismo para la obtención de votos.
El Aro, Segovia, Chengue y Macayepo
En su argumentación, el jefe de Estado hizo un recuento detallado de violentos episodios que vinculó al entorno de Uribe. Mencionó explícitamente las masacres de El Aro —ocurrida cuando Uribe era gobernador de Antioquia—, Segovia, Chengue y Macayepo.
Según el mandatario, estas últimas fueron perpetradas por “amigos hacendados” de Córdoba y Sucre, relacionando la violencia paramilitar con la apropiación de baldíos de la nación y el beneficio económico de tierras como la hacienda El Ubérrimo de propiedad de Uribe Vélez.
El presidente también trajo a colación casos familiares y operativos, mencionando las masacres que supuestamente involucraron a Santiago Uribe (hermano del expresidente) en las regiones de Altos del Oso y Yarumales, y cuestionó el origen del nombre del jefe paramilitar “Jorge 40“, sugiriendo que deriva del número de campesinos asesinados en sus incursiones.
Finalmente, Petro cerró su mensaje con una fuerte carga simbólica, afirmando que “la hora de los vampiros pasó” y utilizando una metáfora sobre el trato a los caballos para cuestionar la humanidad de su oponente.
“Hombre que haga eso (matar un caballo) es capaz de matar seres humanos. Y de allí las masacres de los paramilitares de extrema derecha, hombres de a caballo matando campesinos“, sentenció el mandatario, reafirmando su postura de que Colombia debe transitar hacia una ruta de “emancipación” lejos del legado del líder del Centro Democrático.

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