El deporte colombiano afrontará un fuerte recorte presupuestal durante 2027, primer año completo del Gobierno de Abelardo de la Espriella. El proyecto de Presupuesto General de la Nación contempla una reducción cercana al 40% de los recursos destinados al Ministerio del Deporte, una decisión que genera preocupación entre deportistas, dirigentes y sectores políticos.
Las cifras muestran la magnitud del ajuste. Mientras para 2026 el Ministerio del Deporte cuenta con un presupuesto de aproximadamente $496.100 millones, para 2027 la asignación proyectada sería de $297.700 millones. Es decir, cerca de $198.400 millones menos, una reducción que se aproxima a los $200.000 millones.
El recorte llega, además, en un momento particularmente sensible para el deporte de alto rendimiento. Durante 2027 avanzarán las competencias y procesos clasificatorios que definirán buena parte de la participación de los atletas colombianos en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La preocupación radica en que una menor disponibilidad de recursos puede afectar aspectos fundamentales de la preparación deportiva, entre ellos la participación en competencias internacionales, concentraciones, entrenamientos, implementación, contratación de entrenadores y procesos de formación y desarrollo de los atletas.
El escenario también representa un desafío para las federaciones deportivas y para los programas destinados a fortalecer el deporte en las regiones, especialmente aquellos que dependen de recursos públicos para garantizar la preparación y participación de los deportistas.
Proponen buscar recursos del sector privado
Ante el panorama presupuestal, algunos sectores han comenzado a plantear alternativas para evitar que el recorte termine afectando directamente a los atletas.
Una de las propuestas consiste en fortalecer un modelo de alianzas entre el sector público y el privado, de manera que empresas y organizaciones puedan complementar los recursos estatales destinados al deporte.
La discusión cobró fuerza luego de las reacciones de deportistas, incluido un medallista olímpico, y dirigentes políticos que han advertido sobre la necesidad de buscar nuevas fuentes de financiación para garantizar la continuidad de los procesos de alto rendimiento. La propuesta apunta a que el deporte colombiano tenga una mayor participación de recursos privados sin que esto implique abandonar la responsabilidad del Estado.
La fórmula público-privada permitiría, según sus impulsores, que las empresas puedan vincularse de manera más directa con atletas, federaciones y programas deportivos, mientras el Gobierno concentra los recursos disponibles en las áreas consideradas prioritarias.
El reto de mantener el nivel internacional
Colombia viene de consolidar una presencia importante en diferentes disciplinas del ciclo olímpico y cuenta con deportistas que aspiran a clasificarse a Los Ángeles 2028. Por ello, el próximo año será determinante para garantizar la continuidad de varios procesos.
El recorte presupuestal obligará al Ministerio del Deporte a establecer prioridades y determinar qué programas tendrán financiación suficiente para continuar.
La discusión ahora se trasladará al Congreso de la República, donde deberá avanzar el trámite del Presupuesto General de la Nación para 2027.
Mientras tanto, el deporte colombiano queda ante un escenario complejo: casi $200.000 millones menos para el Ministerio del Deporte justo cuando comienza una etapa clave de clasificación olímpica. El desafío será mantener los procesos de formación y alto rendimiento con una bolsa considerablemente menor y, al mismo tiempo, encontrar mecanismos que permitan que los atletas no terminen pagando el costo del ajuste fiscal.

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