Si hay racionamientos de energía por El Niño serían graduales y por horas: TPL Energía

Colombia podría enfrentar racionamientos de energía de manera gradual, con interrupciones del servicio durante algunas horas al día, si las condiciones del sistema eléctrico se deterioran por la intensificación del fenómeno de El Niño.

Así lo advirtió Luis Miguel Fernández Zaher, CEO de TPL Energía y presidente de la termoeléctrica TEBSA, al referirse al panorama energético nacional.

El directivo señaló que el país atraviesa una situación de estrechez en la oferta de energía firme, un escenario que podría complicarse por el crecimiento de la demanda, la falta de nuevos proyectos de generación y la disminución de los aportes hídricos a los embalses.

Aunque la posibilidad de racionamientos genera preocupación, Fernández Zaher explicó que, si llegara a ser necesario adoptar esta medida, se implementaría progresivamente, mediante suspensiones programadas del suministro durante determinadas horas o días, en lugar de recurrir necesariamente a cortes prolongados desde el comienzo.

La advertencia pone nuevamente sobre la mesa los desafíos que enfrenta Colombia para garantizar la continuidad del servicio eléctrico durante un periodo de condiciones climáticas adversas.

La demanda crece más rápido que la oferta

Uno de los principales factores de preocupación es el aumento del consumo eléctrico. Según Fernández Zaher, la demanda de energía está creciendo entre un 6 % y un 7 %, mientras que la incorporación de nueva capacidad de generación firme no avanza al mismo ritmo.

El directivo advirtió que, aunque las energías renovables son importantes para diversificar la matriz energética, su incorporación no reemplaza por completo la necesidad de contar con fuentes capaces de garantizar un suministro estable, especialmente cuando disminuye la generación hidroeléctrica por falta de lluvias.

En ese contexto, las centrales térmicas adquieren un papel fundamental, pues pueden incrementar su producción para compensar parcialmente la menor disponibilidad de energía proveniente de los embalses.

Sin embargo, el sistema necesita que las distintas tecnologías de generación estén disponibles y que existan condiciones operativas y financieras que permitan atender la demanda nacional.

Las deudas del sector eléctrico también generan preocupación

A las dificultades de generación se suma la situación financiera de la cadena energética, particularmente en la región Caribe.

Fernández Zaher señaló que las distribuidoras Air-e y Afinia acumulan obligaciones superiores a los $2,7 billones con las empresas generadoras. Este panorama representa una dificultad adicional para el funcionamiento del mercado eléctrico y la sostenibilidad de sus participantes.

La situación resulta especialmente relevante para el Caribe colombiano, donde la continuidad del servicio depende tanto de la disponibilidad de energía como de la capacidad de las redes para transportarla y distribuirla a los usuarios.

Colombia estuvo cerca de un racionamiento en septiembre

Las advertencias se conocen después de que el operador del Sistema Interconectado Nacional, XM, informara que Colombia estuvo cerca de enfrentar restricciones de energía durante los días 28 y 29 de septiembre.

En esas jornadas, la disponibilidad de generación se vio presionada frente a la demanda prevista y fue necesario recurrir a medidas operativas de emergencia para evitar que los recortes afectaran a los hogares. El menor consumo frente a las proyecciones y el aporte adicional de algunas plantas ayudaron a superar la contingencia.

El riesgo podría aumentar si se prolongan las condiciones secas y disminuyen los niveles de los embalses, mientras la generación térmica debe responder a una mayor exigencia.

Por ahora, las advertencias de TEBSA no significan que se haya decretado un racionamiento nacional. Se trata de un escenario de riesgo condicionado a la evolución del fenómeno climático, la disponibilidad de las plantas y la capacidad del sistema para cubrir el consumo.

El reto de garantizar el suministro

El panorama plantea la necesidad de fortalecer la generación firme, garantizar la disponibilidad de combustibles para las termoeléctricas, acelerar los proyectos pendientes y promover un uso más eficiente de la electricidad.

En caso de que las condiciones obliguen a restringir el suministro, la gradualidad mencionada por Fernández Zaher permitiría distribuir las interrupciones en periodos determinados.

No obstante, el alcance, los horarios y las zonas afectadas dependerían de las condiciones operativas y de las decisiones que adopten las autoridades y los responsables del sistema.

La evolución de El Niño durante los próximos meses será determinante para establecer qué tan fuerte será la presión sobre el sector eléctrico colombiano y qué medidas deberán tomarse para evitar que el déficit de energía termine afectando a los usuarios residenciales, comerciales e industriales.

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