Sigue viva la idea que Gecelca opere mercado de Air-e, este sería el plan

Por SANTOS SUÁREZ BADILLO, Director de El Norte

El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía y la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, se está tomando su tiempo para definir el futuro de la empresa Air-e Intervenida, pero todo apunta a que, tras un año y cuatro meses de haber sido tomada en posesión, su destino es seguir bajo el control del Estado.

Quiere decir que las posibilidades de que Air-e retorne a sus dueños, la familia Ríos Velilla, o que cualquier otra empresa privada asuma su control, están completamente descartadas.

No significa lo anterior que la Superservicios manejaría indefinidamente a esta empresa que le presta el servicio a La Guajira, Magdalena y Atlántico, entre otras cosas porque durante la intervención la crisis financiera se ha acrecentado. Lo que se está considerando es que una compañía pública asuma ese reto.

En ese orden de ideas se aprovecharía el prestigio y la gran experiencia en el sector eléctrico de compañías como Gecelca, con capital mayoritariamente estatal, para encargarse de optimizar y prestar el servicio en los mencionados departamentos. Lo haría a través de una empresa que crearía y que sería una especie de filial, que sería capitalizada con dineros públicos.

El Norte conoció que esta alternativa sigue siendo considerada, y ahora con mayor fuerza, por parte de los expertos que están asesorando al gobierno para buscarle una salida definitiva a la “papa caliente” que significa manejar el servicio de energía en un mercado tan complejo de robo de energía, bajos recaudos, elevadas pérdidas técnicas y cultura del no pago.

Hacer viable la empresa y buen servicio

De esta manera la Generadora y Comercializadora de Energía del Caribe tendría el gran reto de hacer viable el negocio de la distribución y comercialización de energía en la región, tarea en la cual fracasaron multinacionales de Estados Unidos, Venezuela y España e inversionistas colombianos que estuvieron al frente de Electricaribe, Electrocosta y Air-e.

Para ello se hace necesaria una fuerte inyección del Gobierno Nacional, que sólo para comenzar a operar, es decir, capital de trabajo, estaría por el orden de los 2 billones de pesos, sin incluir el pago de las deudas que ya se está gestionando con la alternativa de incluir en la tarifa un aporte de $8 por kilovatio-hora por parte de los usuarios de estratos 3,4,5 y 6, comerciantes e industriales.

Algunas de las estrategias

Este medio tuvo acceso a algunas de las estrategias que desde ya se están contemplando para garantizar esa viabilidad y por ende las inversiones requeridas para optimizar el servicio que presta Air-e.

Una de ellas apunta a reducir al máximo las pérdidas técnicas que siguen aumentando los problemas financieros de la empresa, porque es energía que se produce, se paga y no se puede facturar.

Es bueno recordar que se trata de energía eléctrica disipada inevitablemente en forma de calor durante su transporte y distribución por la red, debido a la resistencia de cables y componentes como transformadores.

También se debe a fenómenos físicos como la inducción electromagnética y las corrientes llamadas parásitas, siendo un proceso natural que no puede eliminarse por completo, pero sí reducirse mediante optimización de la red y equipos.

En esencia lo que se está concibiendo como solución es ejercer una especie de control y seguimiento permanente y estricto de esas fugas de energía con equipos especializados en cada uno de los componentes de la red de transmisión, tanto nacional como regional y la distribución local.

Otra de las ideas, esta vez para contrarrestar los bajos recaudos y teniendo en cuenta el problema estructural de pobreza en la región, es ofrecerles a los usuarios la alternativa de pagar la factura de energía por cuotas, estableciendo un plazo máximo para ello.

El gobierno se la quiere jugar

Hay otras acciones que también se están considerando, como el corte del servicio a los usuarios y el restablecimiento del mismo sin utilizar cuadrillas, sino remotamente, tal como ocurre con el Internet, telefonía móvil y televisión satelital o por cable.

En síntesis, a pesar de los antecedentes de fracasos sucesivos en el manejo de la distribución de energía en la región Caribe por parte de empresas privadas, la mayoría con grandes músculos financieros, el Gobierno se la quiere jugar con una solución en la que una de sus empresas sea la que lidere un proceso de solución que haga viable el negocio y garantice un óptimo servicio con tarifas justas.

Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/gremios-del-caribe-respaldan-aporte-de-usuarios-para-salvar-el-sistema-electrico/