Van cerca de 250 muertos y más de 1000 heridos en guerra entre Israel e Irán

La guerra declarada entre Israel e Irán, que estalló hace cuatro días, ha dejado hasta ahora un saldo devastador: cerca de 250 muertos, más de 1.000 heridos y severos daños en infraestructura civil y militar en ambos países. La escalada ha alcanzado un nivel sin precedentes en el conflicto regional, con ataques cruzados diarios que han alcanzado zonas urbanas densamente pobladas.

Este lunes, la televisión pública iraní anunció en directo que la sede de la Radiodifusión de la República Islámica, ubicada al norte de Teherán, estaba siendo bombardeada por misiles israelíes.

La agencia Reuters confirmó el ataque, que se produjo horas después de que el ejército israelí lanzara una inusual advertencia pública pidiendo a los residentes del barrio que evacuaran “inmediatamente” la zona.

Desde el inicio del conflicto, Israel ha centrado parte de sus operaciones en instalaciones estratégicas iraníes, mientras que Teherán ha respondido con ataques que han alcanzado ciudades israelíes como Haifa, Ashdod y Tel Aviv.

La pasada madrugada, ocho personas murieron y más de 90 resultaron heridas en territorio israelí tras un bombardeo iraní con misiles balísticos de mediano alcance, según fuentes del gobierno israelí.

Deterioro acelerado de la situación

La comunidad internacional observa con preocupación el deterioro acelerado de la situación. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en declaraciones desde Canadá, instó a Irán a regresar a la mesa de negociaciones respecto a su programa nuclear: “Deben aceptar un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.

Trump, que compareció junto al primer ministro canadiense Mark Carney en el marco de la cumbre del G7, aseguró que Irán “quiere hablar” sobre una posible desescalada, aunque no hay señales claras de una tregua inminente.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán anunció que el Parlamento trabaja en un proyecto de ley para abandonar formalmente el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), lo que añade una dimensión aún más alarmante a la crisis.

Víctimas civiles se acumulan

Ambos países han declarado que sus acciones son defensivas y justificadas. Sin embargo, las víctimas civiles se acumulan y la destrucción de infraestructuras críticas —incluyendo hospitales, centrales eléctricas y redes de telecomunicaciones— está agravando la catástrofe humanitaria.

Analistas advierten que si no se logra una mediación internacional efectiva en las próximas horas, el conflicto podría desbordarse hacia otros países de la región y alterar de forma irreversible la estabilidad del Medio Oriente.