Canacol Energy

Canacol Energy admite que no tiene suficiente gas para cumplir contratos ni plata para invertir

Nuevos y alarmantes detalles han surgido en torno a la situación de Canacol Energy, la compañía canadiense responsable de aportar aproximadamente el 7,5 % del suministro de gas natural en Colombia.

En documentos presentados ante la Corte de King’s Bench de Alberta, en Canadá, la empresa ha admitido formalmente que su realidad operativa y financiera es crítica, poniendo en jaque el cumplimiento de sus compromisos energéticos en el país.

La revelación más preocupante provino de Jason Bednar, co-CEO interino y CFO de Canacol, quien reconoció ante la justicia canadiense que la producción actual del grupo es insuficiente para satisfacer las cantidades diarias firmes de gas exigidas en sus contratos de suministro.

Esta incapacidad operativa ha llevado a la empresa a solicitar la terminación de 19 acuerdos contractuales con 12 compañías distintas, una medida que busca mitigar el impacto de un déficit que ya no pueden cubrir.

Esta situación ha encendido las alarmas en el sector industrial y de servicios públicos en Colombia, ante el riesgo inminente para el acceso de gas natural de ciudadanos e industrias específicas.

Sin músculo financiero para exploración

Más allá de la caída en la producción, el panorama a futuro es sombrío. Canacol ha declarado explícitamente que carece de la capacidad financiera para ejecutar las inversiones necesarias que permitan recuperar sus niveles de extracción y cumplir con sus obligaciones.

Según la compañía, sin una inyección adicional de capital para reanudar actividades de exploración y explotación, los vendedores de Canacol seguirán siendo incapaces de entregar el gas comprometido.

Un factor agravante es que los recursos obtenidos a través del financiamiento DIP (Debtor-in-Possession), otorgado en su proceso de reorganización, tienen restricciones estrictas: no pueden utilizarse para incrementar la producción, ya que esto violaría los acuerdos pactados con sus acreedores.

Presión económica y búsqueda de un comprador

La crisis se ve profundizada por una exposición financiera de aproximadamente US$380,4 millones en penalidades y compensaciones por la terminación anticipada de contratos.

Además, la empresa se ve asfixiada por contratos de transporte de gas (específicamente con Promigas), que la obligan a pagar elevados cargos fijos por capacidad, incluso si no tiene gas suficiente para llenar dicha infraestructura.

Ante este escenario, la estrategia de Canacol apunta a una salida radical: la terminación de estos contratos estratégicos tiene como fin último hacer que la empresa sea “más atractiva” para una venta.

Según la gerencia, los activos actuales son poco interesantes para potenciales compradores debido a la carga de penalidades y obligaciones actuales, por lo que buscan limpiar el balance para facilitar una “transacción de continuidad” como negocio en marcha.

El futuro de la operación de Canacol y, por extensión, de una parte, significativa del suministro de gas en Colombia, pende ahora de la decisión que tome la corte canadiense este 21 de mayo. Mientras tanto, la empresa asegura mantener negociaciones con sus contrapartes para intentar suavizar el impacto de estas terminaciones definitivas.

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