El proyecto de Restauración de Ecosistemas Degradados del Canal del Dique entrará en una fase decisiva tras la determinación del Gobierno Nacional de no requerir licencia ambiental para su ejecución.
Carlos Rosado Zúñiga, director de Asuntos Públicos de Sacyr —empresa matriz de la concesionaria Ecosistemas del Dique—, confirmó que la compañía se encuentra “negociando los términos originales del contrato” con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI).
Según detalló el directivo, la meta inmediata es protocolizar los ajustes contractuales antes de finalizar el año: “Esperamos en este mes de octubre poder cerrar ese nuevo “otro sí” que nos va a llevar a buscar el cierre financiero que se requiere y poder comenzar las obras en febrero del próximo año“.
El proyecto representa una inversión de cerca de 3,2 billones de pesos y un horizonte de ejecución de aproximadamente 40 meses. De acuerdo con Rosado Zúñiga, la finalidad prioritaria de los trabajos es “darle esa tranquilidad a las comunidades de mitigar ese riesgo de inundación y evitarles esa incertidumbre con que tanto han estado por muchísimos años“.
A lo largo de los 115 kilómetros de extensión del Canal del Dique, las intervenciones físicas se concentrarán en tres frentes principales:
Protección longitudinal: Reforzamiento de diques y construcción de muros de contención.
Control hídrico en Calamar: Edificación de compuertas y esclusas principales.
Infraestructura en Puerto Badel (Bolívar): Construcción del dique de cierre y sus respectivas esclusas.
El vocero destacó la trascendencia ambiental e hidráulica de este complejo de estructuras, señalando que permitirán “manejar y ayudar a la navegación y, por supuesto, regular el tránsito de sedimentos que tanto daño le ha hecho a las comunidades y los lagos, lagunas y ciénagas“.
Dragado actual y compromisos sociales
Respecto a las labores adelantadas durante los tres años de presencia en el territorio, el ejecutivo aclaró la naturaleza de los trabajos marítimos y fluviales: “Hasta el momento lo que hemos realizado desde el primer día (…) son las actividades de dragado; un dragado de mantenimiento, no es un dragado de profundización, eso es importante que quede muy claro“.
Esta operación continua ha garantizado la navegación las 24 horas del día, los 7 días de la semana, complementada con la construcción de vías de acceso logístico.
En materia de gestión social con las poblaciones de los 18 municipios de la zona de influencia, Rosado Zúñiga enfatizó que las consultas previas “se van a cumplir, se van a ejecutar“, informando que actualmente se adelantan cinco nuevos procesos de consulta.
Al referirse a la relevancia del componente comunitario, sostuvo: “Me parece que todo lo que sea inversión social no se debe escatimar un centavo en eso, porque los proyectos realmente se hacen para las personas“.
La ejecución integral del proyecto contempla la generación de cerca de 60.000 empleos entre directos e indirectos.
Avances en el corredor Buga – Loboguerrero – Buenaventura
En relación con otros proyectos estratégicos a cargo del grupo empresarial, el directivo se refirió al corredor vial Buga – Loboguerrero – Buenaventura, obra tasada en cerca de 5 billones de pesos y clave para la competitividad del comercio exterior colombiano.
Rosado Zúñiga precisó que actualmente se encuentran “trabajando en el 50 % del trayecto“ y que sostendrán mesas de trabajo en territorio con la ANI para destrabar el tramo restante.
“Esperamos estar trabajando en los próximos tres a cuatro meses en el 100 % del proyecto y llevarlo a feliz término en esta vía que hace parte del corredor Bogotá-Buenaventura y es muy importante para la competitividad del país“.

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