Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen.

Acolgen detalla el nuevo plan de la CREG para evitar apagones

El fantasma de un racionamiento de energía vuelve a rondar a Colombia, pero esta vez el Gobierno busca enfrentarlo con una estrategia basada en la responsabilidad individual y el consumo eficiente.

Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), explica esta estrategia, detallando el alcance y funcionamiento de las Resoluciones 101 120 y 101 126 de 2026 de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG).

Estas medidas, implementadas por la administración del presidente Abelardo De La Espriella y la ministra de Minas y Energía María Nohemí Arboleda, introducen un plan para incentivar el ahorro energético y mitigar el impacto de la sequía derivada del Fenómeno de El Niño.

La dirigente gremial aclaró que las nuevas directrices de la CREG no pretenden imponer un régimen uniforme para todo el país, sino que se adaptarán a la realidad de cada hogar o empresa.

“Cada usuario tendrá una meta calculada con base en su propio consumo histórico”, explicó Gutiérrez, haciendo hincapié en que “no se trata de comparar su consumo con el del vecino, sino de mirar cuánto consume normalmente cada hogar o negocio y buscar ahorros”.

La presidenta de Acolgen insistió en que esta iniciativa “no es un castigo: es una invitación a consumir de manera eficiente”. La prioridad de las medidas es preservar el recurso hídrico de la nación y evitar un posible apagón. “Necesitamos guardar agua y gastarla lentamente” para asegurar que los embalses logren recuperarse y alcancen los niveles óptimos antes de que empiece la fase más crítica de la temporada seca, argumentó la ejecutiva.

Bienestar protegido: electrodomésticos esenciales fuera de peligro

Ante la incertidumbre que la medida ha despertado en diversas regiones de temperaturas extremas, como la Costa Caribe, Gutiérrez envió un parte de tranquilidad respecto al uso de ventiladores y aire acondicionado. Aclaró que “no se trata de dejar de usar el aire acondicionado o los ventiladores”, sino de optimizar su uso evitando excesos innecesarios. “No se está pidiendo que no se consuma energía, se está pidiendo que se consuma de manera responsable”, precisó la ejecutiva, quien recomendó acciones sencillas como el cambio a bombillos LED o la desconexión de cables que no estén en servicio.

Esquema de incentivos y cobros adicionales diferenciados

El plan gubernamental opera bajo un sistema de compensación directa, donde el exceso de consumo de unos servirá para financiar el comportamiento responsable de otros. La escala de cobros y beneficios se estructura de la siguiente manera:

Beneficio económico por ahorro: Los usuarios que logren reducir su consumo por debajo del 90% de su registro histórico (es decir, un ahorro mayor al 10%) recibirán un incentivo económico que se verá reflejado en sus próximas facturas.

Rango de estabilidad: Si el consumo se mantiene dentro del promedio usual (entre el 90% y el 110% del histórico), el usuario no experimentará ninguna modificación, por lo que no tendrá cobros adicionales ni recibirá incentivos.

Cargos adicionales por exceso: Quienes superen la meta del 110% de su consumo histórico enfrentarán un recargo adicional sobre cada kilovatio excedente. Este cobro diferencial varía según el estrato socioeconómico y el perfil del usuario. Los estratos 1, 2 y 3 tendrán un recargo del 30% sobre el exceso de consumo. Para los estratos 4, 5 y 6 el cobro adicional será del 50% por cada unidad excedente. Y los usuarios comerciales e industriales enfrentarán un recargo del 70%.

Gutiérrez fue enfática en la transparencia de este recaudo: “Ese dinero no va al Gobierno ni es un ingreso adicional para las empresas”. Todo lo recaudado por penalizaciones de sobreconsumo se destinará exclusivamente a pagar a los hogares que logren reducir su demanda de energía.

Implementación gradual y excepciones territoriales

Con el fin de evitar traumatismos inmediatos en los presupuestos familiares, Gutiérrez anunció que “la primera factura será pedagógica”. Esto permitirá a los usuarios conocer el impacto potencial de su consumo excesivo sin tener que pagarlo en ese primer ciclo, mientras que los saldos positivos para quienes ahorren comenzarán a acumularse de inmediato.

Finalmente, el plan cuenta con exclusiones estratégicas por razones humanitarias. “Hoy la medida no aplica para los municipios oficialmente identificados como afectados por el terremoto del 10 de agosto”, concluyó Gutiérrez, reiterando que la cooperación colectiva es la clave para superar este complejo escenario energético.