Anif advierte sobre riesgo inminente de desabastecimiento de gas y electricidad en Colombia

En su más reciente comentario económico, la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) advirtió sobre el deterioro acelerado de la seguridad energética en Colombia.

Según el centro de pensamiento, la menor disponibilidad de gas natural no solo pone en jaque el suministro de este combustible, sino que compromete seriamente la confiabilidad del sistema eléctrico nacional ante posibles choques climáticos.

La situación es crítica debido a una “tormenta perfecta” de factores internos y externos. En el plano local, la producción nacional de gas natural sufrió una caída del 17,1% en 2025, alcanzando en febrero de 2026 sus niveles más bajos desde 2009.

Este vacío en la oferta ha obligado al país a incrementar drásticamente su dependencia de las importaciones: mientras que entre 2015 y 2023 el gas importado representaba menos del 3% del consumo, en el primer trimestre de 2026 esa cifra se disparó a más del 23%.

De acuerdo con Anif, esta vulnerabilidad se ve agravada por el contexto internacional. El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha generado una alta volatilidad en los precios del Gas Natural Licuado (GNL) a nivel global.

Aunque Colombia no depende físicamente del Estrecho de Ormuz, el encarecimiento del GNL en los mercados internacionales eleva directamente los costos de las importaciones colombianas, trasladando esa presión inflacionaria al sistema energético y al bienestar de los hogares.

Sistema eléctrico en la cuerda floja

El informe subraya que la escasez de gas tiene un efecto dominó sobre la electricidad. Colombia depende mayoritariamente de la generación hidroeléctrica, pero en periodos de sequía —como los previstos por la intensificación de El Niño— el sistema debe recurrir a las plantas térmicas que utilizan gas. Sin gas suficiente y con importaciones costosas, el margen de maniobra del sistema se reduce drásticamente.

A esto se suma un preocupante retraso en los proyectos de generación de energía. De la capacidad proyectada para ingresar en 2026, apenas se ha incorporado el 0,6%.

Las proyecciones de XM citadas por Anif indican que el país presenta un déficit del -2,3% en la energía firme que puede asegurar, una cifra que podría profundizarse hasta el -6,8% para el año 2030 si no se toman medidas.

Un futuro incierto para 2027

Estudios citados por Anif sugieren que las probabilidades de enfrentar un déficit mensual de gas natural alcanzarían el 39% en 2026 y escalarían hasta el 58% en 2027.

Ante este escenario, la Asociacion hace un llamado urgente al Gobierno y a los actores del sector para tomar medidas inmediatas: preservar el nivel de los embalses, asegurar el suministro de gas para las térmicas y acelerar la entrada en operación de nuevos proyectos de generación.

De lo contrario, el país se expone a costos económicos elevados y a una afectación directa en la estabilidad del servicio para todos los colombianos.