Lucas Ariza, director ejecutivo de Asoportuaria.

Asoportuaria alerta de desvío de embarcaciones por alta sedimentación en el canal de acceso

La zona portuaria de Barranquilla enfrenta una preocupante situación. En los últimos días, dos embarcaciones han tenido que ser desviadas para aligerar su carga en puertos vecinos debido a los altos niveles de sedimento en el canal de acceso, según lo informado por Lucas Ariza, director ejecutivo de Asoportuaria. Esta es una noticia que no se veía desde hace casi 30 meses, es decir, dos años y medio.

Ariza explicó que esta problemática es consecuencia directa del invierno, que provoca un aumento en los caudales de los ríos y, consecuentemente, un incremento en la cantidad de sedimento arrastrado.

“La draga que opera actualmente en el canal se está viendo ‘a gatas’ para poder mantener el calado necesario, el cual ha disminuido progresivamente: de 10.40 metros, pasó a 10.20 metros, luego a 10 metros, y en un sector crítico se registra en 9.70 metros”, indicó Ariza.

Añadió que si bien se reconoce que esta situación es un fenómeno natural y no culpa de la draga ni de Cormagdalena, el impacto en la operatividad portuaria es innegable, habiéndose desviado ya “dos barcos”.

El director de Asoportuaria enfatizó que la gestión del puerto de Barranquilla ha sido un “gran acierto de este gobierno” y una “muy buena estrategia”, fruto de una excelente articulación entre Cormagdalena y el Ministerio de Transporte. Por ello, Ariza hizo un llamado contundente: “lo bueno no se toca” o, en su defecto, “debería darle continuidad”.

El ejecutivo sostuvo que el contrato de dragado actual tiene vigencia hasta diciembre de 2025, pero Ariza manifestó dudas sobre si el volumen de dragado será suficiente para enfrentar la cantidad de sedimento hasta esa fecha. En este contexto, el director señaló “la urgencia de que Cormagdalena gestione o tenga una noción clara de las vigencias futuras”. Este mecanismo permitiría adelantar recursos del presupuesto del próximo año para poder contratar servicios de dragado de manera oportuna.

El dirigente gremial recordó las problemáticas pasadas, donde los recursos para Cormagdalena llegaban en febrero, lo que retrasaba las contrataciones hasta marzo o abril, dejando los primeros cuatro meses del año sin dragado. Además, históricamente, el final del año también era un período sin draga, lo que resultaba en la reducción de calados hasta los 6 metros y generaba graves crisis. Para ilustrar la gravedad de la situación, Ariza utilizó una analogía clara: es como “tener un aeropuerto, pero no tener pista”, lo que implica un aeropuerto cerrado y todos los vuelos desviados a otras terminales.

Asoportuaria insiste en la necesidad de garantizar la continuidad de una gestión exitosa y asegurar los recursos necesarios para mantener la operatividad del canal de acceso, crucial para el comercio exterior del país.