Gobierno De La Espriella cerrará 14 embajadas y 15 consulados para optimizar el gasto diplomático

El presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció el inicio de un proceso de optimización del servicio exterior que implica el cierre de catorce embajadas y aproximadamente quince consulados en diversos continentes.

Según el mandatario electo de Colombia, esta medida busca eliminar una estructura que califica de excesivamente costosa y poco productiva para los intereses nacionales.

Durante su anuncio, De La Espriella fue enfático en la necesidad de transformar el cuerpo diplomático colombiano. “Colombia necesita una diplomacia que sea moderna, eficiente y al servicio de los intereses nacionales, no de la politiquería y de la burocracia”, afirmó, subrayando que el país no puede mantener una estructura queno produce resultados concretos”.

La primera etapa de esta reforma estructural profunda contempla el cierre de las embajadas en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumania, Senegal y Sudáfrica. Adicionalmente, se ordenó suspender la apertura de la embajada en Palestina y se procederá al cierre de cerca de quince consulados adicionales.

Unificación de misiones en París y Roma

Uno de los pilares de esta estrategia de optimización es la unificación de misiones en ciudades clave donde Colombia mantiene actualmente representaciones dobles o triples. De La Espriella calificó como “absurdo” el modelo actual y puso como ejemplo las sedes en Francia e Italia.

En el caso de París, se unificará la embajada ante el gobierno francés con la misión ante la Unesco. Una medida similar se aplicará en Roma, donde la embajada en Italia y la representación ante la FAO se consolidarán en una sola misión.

Bajo este nuevo esquema, “un solo embajador cumplirá y ejercerá todas esas representaciones en un mismo país”, simplificando la jerarquía y reduciendo drásticamente los costos operativos.

Esta reforma marca un giro radical hacia una gestión de recursos más austera, centrada en la eficiencia administrativa y el fin de lo que el nuevo gobierno denomina gastos innecesarios en el exterior.