Guardia Revolucionaria de Irán declara cerrado el Estrecho de Ormuz

La tensión en el Medio Oriente ha alcanzado un punto crítico tras el anuncio de la Guardia Revolucionaria de Irán sobre el cierre total del Estrecho de Ormuz, una de las arterias energéticas más vitales del planeta.

Esta medida, sumada a la escalada bélica entre la alianza liderada por Estados Unidos e Israel contra Teherán, ha generado una fuerte incertidumbre sobre el suministro global de energía, impactando directamente en las proyecciones de los precios del crudo y el gas.

El general de la Guardia Revolucionaria, Ebrahim Yabari, ha sido tajante al asegurar que no permitirán el paso de “ni una gota de petróleo” a través de esta ruta, por la que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de crudo.

Irán ha advertido que incendiará cualquier embarcación que intente desafiar el bloqueo. Aunque el Comando Central de EE. UU. ha negado que el estrecho esté efectivamente cerrado, la sola amenaza de una interrupción en este punto estratégico ha encendido las alarmas en los mercados internacionales.

Escalada militar sin precedentes

El conflicto ha dejado de ser una amenaza retórica para convertirse en una guerra abierta que ya suma 600 víctimas mortales, de las cuales 555 se registran en territorio iraní desde el pasado sábado. La violencia se ha extendido rápidamente:

Israel ha bombardeado objetivos de Hezbolá en Líbano.

Irán respondió con un ataque de drones contra la base militar británica de Akrotiri, en Chipre, tras el permiso del Reino Unido para que EE. UU. utilice sus instalaciones.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido que la “gran ola” de la ofensiva apenas comienza y que su capacidad operativa va “mucho más allá” de los planes iniciales.

División en la comunidad internacional

Mientras el conflicto se intensifica, las fisuras políticas en Occidente se hacen evidentes. España, bajo el gobierno de Pedro Sánchez, ha rechazado el uso de sus bases en Morón y Rota para las operaciones contra Irán, una postura que ha sido celebrada por Teherán pero duramente criticada por el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar.

Con el Estrecho de Hormuz en el centro del pulso geopolítico, los expertos advierten que cualquier enfrentamiento directo en estas aguas podría llevar el precio de los hidrocarburos a niveles históricos, afectando la estabilidad económica global en medio de lo que Trump describe como una ofensiva que podría prolongarse por semanas.

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