El conflicto entre Estados Unidos y el régimen venezolano de Nicolás Maduro ha alcanzado un nuevo punto de máxima escalada. El presidente venezolano y altos cargos de su Gobierno fueron designados oficialmente por Washington como miembros de una organización terrorista internacional.
Esta inclusión, efectiva a partir de este lunes, se centra en el grupo denominado Cartel de los Soles, al cual el Departamento de Estado de EE. UU. ha agregado a su lista de organizaciones terroristas extranjeras.
Históricamente, esta lista ha incluido grupos como Al Qaeda y Estado Islámico, y más recientemente, organizaciones como el Tren de Aragua venezolano y el cártel de Sinaloa mexicano.
La Administración de Donald Trump ha señalado directamente a Nicolás Maduro como el “líder” del Cartel de los Soles en repetidas ocasiones, una etiqueta que ha sido reiterada por la Casa Blanca.
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, formalizó la designación de la organización y sus respectivos alias como una Organización Terrorista Extranjera (Foreign Terrorist Organization) conforme a la sección 219 de la INA, según un anuncio publicado en el Registro Federal.
Imponer nuevas sanciones contra el régimen
Esta medida permite a Washington imponer nuevas sanciones contra el régimen chavista. Más crucialmente, altos cargos de la Administración Trump opinan que este paso legal amplía sus opciones para emprender acciones militares dentro de Venezuela.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, explicó que la designación busca garantizar que el hemisferio “no será controlado por narcoterroristas”, y que esta otorga al Departamento de Defensa más herramientas para brindar “opciones al presidente”.
Trump, por su parte, ha señalado que la nueva calificación permitiría atacar infraestructura y activos de Maduro en Venezuela, aunque también se ha mostrado abierto a contactos diplomáticos con Caracas. Cabe recordar que, en agosto, EE. UU. dobló a 50 millones de dólares la recompensa ofrecida por la captura de Maduro.
Máxima tensión y despliegue militar masivo
La designación de terrorista marca una nueva escalada en las relaciones entre Washington y Caracas, manteniendo la tensión al máximo.
La decisión se produce en el contexto de un enorme despliegue militar que Estados Unidos mantiene en el Caribe bajo la llamada Operación Lanza del Sur, oficialmente argumentada para luchar contra el narcotráfico.
La flota incluye al portaaviones Gerald Ford, descrito como el mayor y más moderno del mundo. Este despliegue acumula el 20% del poderío naval estadounidense movilizado en el mundo, contando con cazas F-35 y unos 15.000 soldados.
La operación, que ha atacado al menos una veintena de supuestas narcolanchas, resultando en la muerte de al menos 83 personas, es vista por Maduro y otros como un intento de forzar la caída del líder chavista.
Cuatro altos cargos estadounidenses han asegurado a la agencia Reuters que el comienzo de la segunda fase de la operación militar es inminente. Ante el riesgo de una escalada, las líneas aéreas internacionales han suspendido sus vuelos sobre Venezuela, siguiendo la recomendación emitida por la agencia estadounidense de aviación. El jefe del Estado Mayor estadounidense se desplazó este lunes a la zona para reunirse con los comandantes de la operación.

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