El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Minas y Energía, expidió la Resolución 40333 de 2026, normativa establece, por primera vez, lineamientos claros de resiliencia, seguridad y confiabilidad para el suministro de energía eléctrica en el Sistema Interconectado Nacional (SIN), buscando anticiparse a riesgos y evitar interrupciones masivas en el servicio.
La nueva regulación surge como respuesta a la necesidad de proteger la infraestructura frente a “Eventos de Baja Probabilidad y Alto Impacto”, que incluyen desde desastres naturales derivados del cambio climático hasta ataques cibernéticos y fallas técnicas complejas.
Según el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea, la seguridad energética no puede ser reactiva, sino que debe fundamentarse en la anticipación y el fortalecimiento proactivo de la red.
Una de las medidas centrales de la resolución es la orden al Centro Nacional de Despacho (CND), con apoyo de la UPME y el CNO, de diseñar y publicar en un plazo no mayor a un año una metodología para identificar condiciones que generen deficiencias en la resiliencia del sistema.
Esta herramienta permitirá determinar el nivel de criticidad de diversos eventos, como el agotamiento de la capacidad por crecimiento de la demanda o daños por fenómenos naturales, para priorizar las intervenciones necesarias.
Infraestructura robusta y redundancia
Para robustecer físicamente el SIN, el Gobierno ha definido criterios técnicos estrictos para la nueva infraestructura y la expansión de la red:
Criterios de redundancia: Se integrará redundancia obligatoria en comunicaciones, sistemas de control, protecciones y servicios auxiliares.
Protección de equipos: Todo equipo nuevo de potencia deberá contar con sistemas de protección independientes y redundantes para asegurar su confiabilidad.
Mitigación de riesgos en líneas: Se establece la obligación de desplegar acciones como la construcción de tramos de línea subterráneos en cruces que puedan implicar la salida simultánea de múltiples circuitos.
Capacidad de cortocircuito: Se atenderán de manera prioritaria las subestaciones con capacidad de cortocircuito agotada para evitar pérdidas totales de infraestructura ante fallas.
Ciberseguridad y estándares internacionales
En el ámbito tecnológico, la resolución pone un énfasis sin precedentes en la seguridad informática. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) tendrá un plazo de 24 meses para regular la modernización tecnológica necesaria para enfrentar amenazas cibernéticas, alineando al país con estándares internacionales como los de la North American Electric Reliability Corporation (NERC).
Esto incluirá auditorías periódicas y la creación de un Equipo de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática (CSIRT) específico para el sector eléctrico.
Aceleración de inversiones y participación de terceros
Para garantizar que las obras estratégicas no se detengan, la normativa permite que, si los Operadores de Red (OR) no ejecutan las inversiones en los plazos determinados por la UPME, estas puedan ser desarrolladas por terceros interesados mediante esquemas competitivos.
Además, se crea la “Categoría de Resiliencia” dentro de los planes de inversión, facilitando que se reconozcan y remuneren las inversiones destinadas a fortalecer los Sistemas de Distribución Local (SDL).
Con estas medidas, el Ministerio de Minas y Energía busca que el sistema eléctrico colombiano no solo soporte las tensiones actuales, sino que tenga la capacidad de recuperarse rápidamente ante cualquier adversidad, garantizando que la energía llegue de manera continua a todos los hogares y sectores productivos del país.
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