Madre de Ana María dice que nunca vio malicia en el novio acusado del crimen

Nada anormal vio María Ximena Céspedes en el noviazgo que, por más de año y medio, llevaba su hija Ana María Serrano Céspedes, de 18 años, con Alan Gil Romero, acusado del crimen de la joven por asuntos pasionales, el pasado 12 de septiembre, en Atizapán, México.

María Ximena entregó detalles de lo ocurrido con Ana, sobrina del exministro de Hacienda, durante el gobierno del presidente Iván Duque, José Manuel Restrepo, en entrevista con la W Radio.

“Ellos estuvieron de novios un año y medio. Él era un niño normal, nunca tuvimos una alarma, pero desde que terminaron, en julio, sí le mandaba regalos todo el tiempo, la molestaba, le rogaba, pero más allá de eso, la verdad, uno no cree mucho más allá de eso. Lo único que le dijo a mi otra hija es que él ya se había puesto más pesado, que la estaba amenazando”.

“Mi hija era brillante y no solamente porque era inteligente, sino porque era preciosa y brillaba con luz propia; y el niño era muy inteligente, muy dedicado. Ellos quedaron en el primer lugar en el colegio como estudiantes. Ellos tenían una vida por delante. Todos los reconocían como la pareja estrella del colegio”, comentó María Ximena.

Agregó que quienes más datos tienen ambos son sus amigos, quienes destacaba sus cualidades, por eso no hay explicación para que haya ocurrido los pasó, cuando ella estaba fuera del país, celebrando el aniversario de matrimonio con su esposo.

Su sueño era estudiar medicina

Destacó que el sueño de Ana era estudiar Medicina y ya había sido aceptada en una Universidad mexicana.

Sin embargo, la madre de la joven terminó reconociendo que no le prestó atención a lo que podría haber sido señal de que las cosas podrían terminar mal, como finalmente ocurrió.

“Él le escribía mucho. Él le decía que dejara de salir con los amigos, parece que, en algunos momentos, él no la dejaba salir con sus amigos. Ella siempre estaba con los amigos, los abrazaba, bailaba y él le decía que no lo hiciera, cosas de muchos celos, y muy específicas, al final, según los amigos, él le decía que tenía que regresar con él, en tono mucho más fuerte”, anotó.

La familia y los amigos de Ana está esperanzados en que la justicia mexicana haga justicia.