El expresidente Gustavo Petro emitió un pronunciamiento público para rechazar enérgicamente las acusaciones realizadas por una mujer identificada como Deicy Jiménez, quien sostuvo que el dirigente político presuntamente otorgaba contratos públicos como contraprestación por favores sexuales.
Ante la controversia generada por el testimonio difundido en la Revista Semana, el exmandatario desmintió haber ejercido presiones o abusos de autoridad en su vida íntima, asegurando que las denuncias forman parte de una maniobra para vulnerar su privacidad.
En su comunicado, Petro subrayó de manera categórica que nunca ha utilizado el poder público para obtener sexo, argumentando que en su vivencia personal prima el principio de la libertad individual y no el uso del poder estatal.
Asimismo, aseveró que nunca ha entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales, señalando que le resultaría profundamente aborrecible incurrir en una conducta semejante. Con ello, rechazó la versión sobre supuestas gestiones contractuales en distintas entidades del Estado expresada por la denunciante.
“Nunca he utilizado el poder público para obtener sexo, aunque sé lo que el poder puede provocar. En mi sexualidad no está el uso del poder, sino la búsqueda del amor y su realización“, expresó Petro.
“Jamás he entregado un contrato a cambio de obtener relaciones sexuales. Vomitaría sobre mí mismo si alguna vez hiciera algo semejante”, señaló el exjefe de Estado y dijo que “Jamás una persona que haya participado en esos programas públicos podrá decir que yo he hecho algo semejante.”
El apoyo a mujeres vulnerables
En cuanto a su conducta personal y el marco ético de su vida privada, Petro enfatizó que nunca ha cometido delitos en su vida sexual y que jamás ha sometido u obligado a ninguna persona en sus relaciones afectivas.
Igualmente, diferenció sus decisiones privadas de los programas de la administración pública diseñados para apoyar a mujeres en situación de vulnerabilidad, madres cabeza de familia y trabajadoras sexuales, aclarando que tales iniciativas responden a principios de equidad social y oportunidades.
Por último, el expresidente denunció la existencia de intereses económicos e intenciones políticas orientadas a impactar su imagen pública mediante la invasión de su intimidad.
Gustavo Petro remarcó que en esta estrategia en su contra hay dinero de por medio con el que se paga por esas entrevistas, afirmando que, sin el poder económico de quienes financian esos espacios, no se buscaría escudriñar de tal forma en su vida íntima y sexual. “Creo que, sin el poder de quienes pagan por esas entrevistas, no buscarían invadir mi vida íntima y sexual“, enfatizó.

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