“Sueñen en grande por el beneficio de su gente”: el mensaje de Char a los mandatarios del mundo

La Reunión de líderes y mandatarios 2026 de la Red de Ciudades del BID concluyó en Barranquilla con un fuerte llamado a la acción por parte de su anfitrión, el alcalde Alejandro Char.

Durante el evento de dos días, el Banco Interamericano de Desarrollo destacó a la capital del Atlántico como un referente regional de gestión pública eficiente, demostrando cómo una gobernanza eficaz y sostenible se traduce directamente en productividad y bienestar para sus habitantes.

Al cierre del encuentro, en un diálogo con Ana María Ibáñez, vicepresidenta de Sectores y Conocimiento del BID, el mandatario de los barranquilleros compartió las claves de la administración local y envió un mensaje contundente a los líderes del mundo: “Sueñen en grande por el beneficio de su gente”. Char reconoció con pragmatismo que a las urbes de América Latina “les sobran ganas, pero les falta dinero“, pero enfatizó que esta limitación no debe mermar la responsabilidad de resolver los problemas cotidianos de la ciudadanía.

Para superar estos obstáculos, el alcalde subrayó la importancia de la autonomía y autosostenibilidad financiera, instando a los gobiernos locales a generar sus propias herramientas económicas y a gestionar financiación con aliados externos para no depender exclusivamente de los recursos nacionales.

No obstante, aclaró que la viabilidad de cualquier proyecto ambicioso requiere identificar y resolver primero las necesidades más apremiantes de la población. Es esta priorización, sumada a la participación activa de la comunidad, lo que genera apropiación, sentido de pertenencia y confianza ciudadana como motor del desarrollo social.

Char detalló cómo la transformación de una ciudad es un proceso progresivo y planificado: “Las prioridades van mutando en la medida en que vas resolviendo las necesidades“. Recordó que en sus periodos previos de gobierno el enfoque estuvo en pavimentar vías, transformar los modelos de salud y educación, y canalizar arroyos.

“Ahora, en este tercer periodo, con la ciudad industrial, comercial y con sus necesidades básicas resueltas, toca dar el salto y pensar en grande, apostándole al turismo y rindiéndole homenaje al agua…”, puntualizó.

Tras casi 20 años de evolución, Barranquilla no solo ha resuelto sus bases, sino que hoy mira al futuro con proyectos de alta envergadura orientados a la sostenibilidad ambiental y la soberanía energética. Entre ellos destacan el desarrollo de energía eólica costa afuera y la construcción de una granja solar con más de 18.000 paneles.

Finalmente, el alcalde reafirmó que el éxito de cualquier modelo de gestión radica en situar a la comunidad en el núcleo de las decisiones: “No puede haber un futuro, si en el centro de discusión no ponemos a la gente“.

Con esta visión de co-creación y audacia financiera, Barranquilla despide un encuentro internacional que la posiciona firmemente en la vanguardia del desarrollo urbano de América Latina.