El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, rechazó con vehemencia los créditos fiscales verdes incluidos en el Great, BIG, Beautiful Bill que considera empañado por lo que califica como una “gran estafa”.
Para Trump, estos incentivos representan un uso ineficiente de los recursos públicos, y propone que el dinero se destine a otros fines más prioritarios, como la reducción de impuestos o cualquier otra área con mayor impacto positivo. En su opinión, cualquier alternativa sería preferible al financiamiento de tecnologías que, según afirma, son costosas, ineficientes y dependientes del subsidio estatal.
Trump dirige particularmente sus críticas contra la energía eólica y otras fuentes que cataloga como “basura”. Afirma que estas tecnologías no solo encarecen la matriz energética —asegurando que son hasta diez veces más costosas que otras fuentes convencionales—, sino que también deterioran el entorno paisajístico. Además, recalca que su funcionamiento sería inviable sin grandes subsidios del gobierno, lo cual, desde su perspectiva, contradice los principios de autosuficiencia económica y eficiencia del libre mercado.
Otro de los ejes centrales de su argumento se enfoca en la procedencia de los insumos tecnológicos necesarios para estas fuentes renovables. Según Trump, gran parte de los componentes, como turbinas eólicas y paneles solares, son fabricados en China. Este dato lo presenta como una preocupación estratégica, sugiriendo que la expansión de las energías renovables termina beneficiando a la economía china a costa de la industria estadounidense.
La referencia del presidente Trump a los créditos fiscales verdes forma parte de su visión más amplia sobre la política energética nacional. Su postura representa un contraste directo con las políticas implementadas por su antecesor, que apostaban por una transición energética hacia fuentes limpias. En cambio, Trump ha defendido desde su primer mandato una política centrada en los combustibles fósiles, la producción nacional, la reducción del rol del Estado en la economía y una menor dependencia de proveedores extranjeros, especialmente de China.
*Con información de AmCham Colombia.

Más historias
Dos ataques con drones sacuden a la Fuerza Pública en Cesar y Huila: un herido
ANDI acepta renuncia de Bruce Mac Master y prepara proceso para elegir a su sucesor
Procuraduría alerta por riesgos en contrato de Air-e con empresa china para invertir hasta $1 billón