Según un análisis del prestigioso medio internacional OilPrice, especializado en temas energéticos, Colombia se encamina hacia un escenario donde los precios del gas natural seguirán incrementándose de manera importante a partir de 2026.
Asegura que la escalada de precios, impulsada por el agotamiento de las reservas nacionales, obligará a los colombianos a pagar tarifas internacionales elevadas durante los próximos años.
El sustento de tal afirmación es que la producción interna de gas ha sufrido una caída drástica. Entre 2021 y 2025, la producción promedio descendió de 28,7 MMcm/d (Millones de metros cúbicos por día) a 22,8 MMcm/d, lo que representa una reducción del 22 % en solo cuatro años.
Este declive se debe al agotamiento de campos históricos como Cusiana, Cupiagua, Chuchupa y Ballena, que están llegando al final de su vida útil.
A esta reducción natural se suma la decisión de la administración del presidente Gustavo Petro de suspender la adjudicación de nuevos contratos de exploración desde enero de 2023, lo que ha limitado drásticamente la posibilidad de nuevos descubrimientos a corto plazo.
Como resultado, el déficit de oferta nacional, que era de 2,5 millones de metros cúbicos diarios en 2025, se duplicará a 5,3 millones en 2026.
Dependencia del GNL y el factor geopolítico
Ante la falta de producción local, Colombia ha tenido que recurrir al Gas Natural Licuado (GNL) importado. Esto trae consigo dos efectos principales identificados por la analista Natalia Katona:
Mientras que el gas nacional promediaba entre 4 y 5 dólares por MMBtu, el GNL importado se sitúa entre los 9 y 12 dólares. Los precios internos ahora seguirán los parámetros internacionales.
De acuerdo a lo afirmado por OilPrice, aunque Trinidad y Tobago ha sido un proveedor tradicional, su producción también está disminuyendo, lo que deja a Colombia expuesta a depender en gran meedida de los Estados Unidos. Este escenario se considera tenso debido a la difícil relación política entre Gustavo Petro y la administración de Donald Trump.
Sirius: Una esperanza lejana
Si bien el proyecto Sirius (antes Uchuva) en el Caribe colombiano es el mayor descubrimiento de gas en la historia del país, con 6 terapies cúbicos de reservas, no será la solución inmediata. Se estima que su producción estable no llegará al mercado sino hasta después del año 2031.
Es bueno mencionar, al margen del análisis de OilPrice, que la alternativa de importar gas de Venezuela en medio de un escenario que políticamente sigue siendo complejo, tampoco es de corto plazo, dado el inadecuado estado en que se encuentra el gasoducto que une a los dos países.
La infraestructura disponible y futura
Para mitigar el déficit antes de 2031, el país depende de su terminal de regasificación SPEC que actualmente opera a plena capacidad.
Se esperan terminales en Coveñas (2027), La Guajira (Ballena, 2027) y Buenaventura (2026), pero se estima que la mayoría no ofrecerá alivio significativo hasta finales de la década.
En conclusión, Colombia entra en un período de presión sostenida donde la falta de inversión en exploración y los retrasos en infraestructura dejan al país vulnerable a los precios globales y a los vaivenes políticos de Washington.
Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/alertan-inminente-crisis-de-desabastecimiento-de-gas-en-colombia-que-llegara-al-58/

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