El impacto de la caída del gas en la seguridad energética de Colombia, visto por Promigas

En Colombia en 2024 las reservas probadas de gas cayeron a 2.064 Gpc, con una disminución del 64% en 12 años, lo que equivale a apenas 5,9 años de suministro nacional parcial.

Así lo indicó Promigas este jueves en su ‘Informe del Sector Gas Natural en Colombia’, que recopila las cifras y tendencias más relevantes de la cadena del gas natural en el país y el mundo.

De acuerdo con lo expresado por el presidente de la Compañía, Juan Manuel Rojas, este panorama afecta directamente el llamado trilema energético, desequilibrando sus tres ejes fundamentales. El primero, la Seguridad Energética, con una dependencia creciente de importaciones, incluso para el mercado no térmico.

La Equidad, con exposición a la volatilidad de precios internacionales que puede llevar incrementos tarifarios, tal como fue anticipado en la versión anterior de este Informe. Y la Sostenibilidad, con el riesgo de que industrias y el transporte regresen al carbón u otros combustibles más contaminantes, elevando las emisiones de CO₂.

Ante este panorama en el próximo quinquenio, las importaciones necesarias —sin incluir las del Grupo Térmico de la Costa— podrían llegar a uno 400 MPCD, lo que representa un costo de oportunidad de entre 7 a 15 billones de pesos en los próximos 10 años (VPN), por pagar gas natural importado más caro frente al gas nacional. Además, cada año de atraso en la entrada de gas offshore a partir de 2031, implicaría costos adicionales de 4 a 5 billones de pesos anuales.

El informe precisa que, si entre 10% y 20% de la industria y de 15% a 25% del consumo de GNV migraran a combustibles más contaminantes, por pérdida de competitividad del gas, el país enfrentaría un efecto ambiental adverso: ↑ ~0,4 – 0,7 Mt CO₂/año; ↑ ~48 – 50 t de material particulado fino/año; ↑ ~14 – 417 mil millones COP anuales en costos de compensación de emisiones.

El beneficio a 36 millones de colombianos

Entre tanto, el impacto favorable de este energético es cada vez mayor en el país y se refleja en múltiples dimensiones, siendo una de ellas la huella social. En este sentido, 36 millones de colombianos se benefician del servicio de gas natural.

Hoy existen 11,9 millones de usuarios residenciales, comerciales e industriales. El 85% de los usuarios residenciales pertenece a los estratos 1, 2 y 3, lo que posiciona al gas como un pilar de equidad energética. Y en lo que respecta a la cobertura nacional, alcanza el 67%, consolidando al gas como una herramienta clave en la lucha contra la pobreza energética.

En cuanto a los aportes sociales, solo en 2024 la industria destinó USD 17,8 millones a proyectos sociales, beneficiando a 1,5 millones de personas en 191 municipios.

En cuanto a la apuesta productiva, la inversión sectorial alcanzó USD 817 millones, reflejando el esfuerzo de la industria por mantener la seguridad energética y la competitividad.

Contribución fiscal para lo social

Con respecto a la contribución fiscal, el sector aportó $3,3 billones de pesos en impuestos y regalías, un 13% más que en 2023, recursos fundamentales para financiar programas sociales y de infraestructura en todo el país.

El presidente de Promigas, Juan Manuel Rojas, subrayó que el costo de excluir al gas nacional de la agregación energética en Colombia enfrenta un desafío histórico en materia de abastecimiento. Desde 2024 se iniciaron importaciones permanentes de gas natural para atender segmentos más allá de la generación térmica.

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