Como el nuevo ‘zar’ de la contratación pública en la Costa Caribe, incluso medios de comunicación nacionales ya le endilgan el remoquete de ‘megacontratista’, es considerado el ingeniero industrial Alberto Mario Caparroso Cabello, que de ser un empleado del área comercial de la empresa Gases del Caribe, pasó a obtener millonarios contratos en Atlántico, Magdalena y Bolívar.
Una investigación periodística del portal Cambio asegura que esa posición la ha logrado en los últimos cinco años, solo que detrás de sus logros como empresario, a través de su firma CU2 Ingenieros S.A.S. es difícil separar la influencia de su mamá, la actual procuradora general de la Nación, Margarita Leonor Cabello Blanco.
Como quien dice la trayectoria de la progenitora que, antes de haber logrado su actual cargo presidió la Corte Suprema de Justicia en la que fue magistrada por varios años, luego de un discreto trabajo como abogada, profesión que empezó a ejercer en Barranquilla una vez se graduó en la Universidad de la Costa, ha sido la plataforma para los éxitos del hijo.
En el extenso relato periodístico se destaca como Alberto Mario Caparroso decide retirarse, en el 2016, de la empresa de gas y emprender sus propios negocios, logrando en el año siguiente sus primeros ingresos a través de un contrato por un monto de $1.700 millones, suscrito en la Administración Departamental del Atlántico, liderada por el liberal Eduardo Verano, pero elegido gracias al respaldo de su campaña por parte de la Casa Char.
Dicho contrato, consistente en la construcción de un parque y una cancha sintética en el corregimiento de La Playa, en Barranquilla, se adjudicó al Consorcio Obras Especiales Atlántico en el que Caparroso hacía parte con un 35%, mientras que el 65% restante era de su socio el ingeniero Erwin Castro Salgado que, según Cambio, es uno de los allegados a Los Char, ganador de varios contratos millonarios en la actual administración de la gobernadora Elsa Noguera.
En el 2018, Caparroso lideró, como representante legal, el consorcio Hidrosan que firmó una contratación con la Alcaldía de Santa Marta, manejada política y administrativamente por el Clan Cotes, por 3.500 millones de pesos para instalación de redes en los sistemas de acueducto y alcantarillado.
Al año siguiente, la Agencia Distrital de Infraestructura de Barranquilla le asignó una contratación para el mantenimiento de canchas sintéticas en la ciudad, recibiendo a cambio 536 millones de pesos. Mientras que en Cartagena logró un contrato por 3.800 millones de pesos para la remodelación del Estadio de Fútbol Jaime Morón.
MÁS CONTRATOS
Otro contrato, no alto en cifra, pero si considerado como pago de favores fue el de un arriendo por 30 millones de un espacio de CU2 Ingenieros al Sena Atlántico para adecuar una cafetería. Y antes de terminar el 2019, la Gobernación del Magdalena le encargó trabajos de adecuación de escenarios deportivos en el Departamento por un monto de 5.900 millones de pesos.
“En total, entre 2017 y 2019, Alberto Caparroso Cabello se ganó ocho contrataciones, principalmente con la Gobernación del Atlántico y la Alcaldía de Barranquilla, que sumaron 16.900 millones de pesos, un crecimiento impresionante para un contratista sin experiencia”, destaca la publicación.
Finalmente, Cambio deja entrever que ese tipo de favorecimientos a Caparroso se traduce en que su mamá, la actual Procuradora, sea indiferente a procesos administrativos disciplinarios en los que haya funcionarios, o exfuncionarios, ligados a los clanes Char y Cotes.

Más historias
Fuertes aguaceros causaron inundaciones y emergencias en Barranquilla, Santa Marta y Cartagena
Carro bomba destruyó peaje en Casanare: cuatro personas resultaron heridas
Bombardeo contra campamento del ELN en el Cauca deja nueve guerrilleros muertos