Histórico descenso del río Magdalena provoca desvío de cruceros y limita el movimiento de carga

Al margen del Foro Río Magdalena desarrollado en Barranquilla, el director ejecutivo de Cormagdalena, Álvaro Redondo, advirtió sobre la compleja situación hidrológica que atraviesa la principal arteria fluvial de Colombia debido a los rigores del fenómeno de El Niño.

Las alarmas están encendidas tras registrarse los niveles de agua más bajos de las últimas dos décadas y media, una situación que, aunque no ha paralizado por completo el transporte comercial de carga, ya golpea directamente al turismo de pasajeros en sectores críticos.

De acuerdo con las declaraciones del directivo, “el fenómeno de El Niño es un fenómeno muy fuerte y el río Magdalena no ha sido ajeno a esta situación”.

Las peores cifras del año se consolidaron durante la primera semana de agosto, afectando gravemente la navegabilidad en puntos clave. Redondo detalló que, por ejemplo, en el sector de Barrancabermeja se registraron “profundidades mínimas históricas por debajo de 1 metro. Es la profundidad más baja que hemos reportado en los últimos 25 años”.

A pesar de que algunas precipitaciones recientes permitieron recuperar parcialmente el caudal —subiendo el nivel en Barrancabermeja de 0.8 o 0.9 metros a 1.64 metros, y ubicando a Calamar cerca de los 3.4 metros—, el funcionario aclaró que estas condiciones todavía restringen la operatividad, obligando a mantener un “movimiento de carga limitado”.

Cruceros obligados a cambiar de rumbo

La afectación más severa se vive actualmente en el sector turístico. Redondo confirmó que las condiciones extremas han obligado a suspender temporalmente el tránsito por un tramo específico de 130 kilómetros, equivalente al 10% o 15% del río navegable, ubicado en el brazo de Mompox.

“A los cruceros del río Magdalena les ha tocado cambiar su rumbo y ya no hoy hoy no pueden navegar por el brazo de Mompox”, reveló el director. La explicación técnica detrás de esta medida es que este sector registra profundidades críticas que oscilan “en algunas partes cercanas a punto 30 o a punto 50 y en algunas zonas hasta de niveles ceros”.

Para evitar la cancelación total de los itinerarios, las empresas de turismo de pasajeros han tenido que recurrir a planes de contingencia y desvíos logísticos: “ellos están navegando hasta ciertos puntos y hacen trasbordo a embarcaciones más pequeñas para llegar a su destino”.

Un problema de agua, no de ingeniería

El director de Cormagdalena fue enfático al aclarar que este escenario no se puede solucionar con maquinaria ni dragados adicionales. “Esto no es de dragado, esto no es de profundidad, esto no es de calado, esto es simplemente de agua”, expresó. “Nosotros podemos dragar todo lo que queramos, podemos profundizar todo lo que queramos, pero si no hay agua, no vamos a tener caudales”, anotó.

A pesar de la gravedad de la sequía en el brazo de Mompox —específicamente entre el municipio de El Banco (Magdalena) y Magangué (Bolívar)—, Redondo envió un mensaje de tranquilidad al sector comercial al ratificar que, fuera de esta zona crítica, “no se ha suspendido la navegación ni el movimiento de carga en ninguna parte del río”.

Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/alerta-bajos-niveles-rio-magdalena-atlantico-intrusion-salina-el-nino/