Colombia enfrenta una demanda internacional de alto calibre ante el Tribunal del Banco Mundial, presentada por Energía de Portugal Renovables, EDP Renewables, una de las multinacionales líderes en el sector energético.
La compañía portuguesa exige a Colombia el pago de 600 millones de dólares, como reparación por el incumplimiento de acuerdos que llevaron al colapso de dos proyectos eólicos fundamentales en La Guajira.
La demanda fue radicada ante el Centro para las Disputas del Banco Mundial (CIADI) por los incumplimientos al acuerdo de inversión existente entre España y Colombia, diseñado para proteger las inversiones.
Los proyectos en cuestión son los parques eólicos Alpha y Beta, ubicados en el norte de La Guajira, claves para la diversificación de la matriz energética y la transición hacia fuentes limpias en Colombia. Sin embargo, la decisión de EDP Renewables de demandar al Estado colombiano se veía venir tras los sucesivos y graves atrasos que impidieron su desarrollo.
La empresa había advertido sobre esta acción legal, y, de hecho, en diciembre de 2024, reiteró su decisión de abandonar el desarrollo de Alpha y Beta, a pesar de que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) había habilitado la licencia ambiental para la línea eléctrica de conexión.
En un comunicado, la empresa afirmó que su decisión de salir del mercado colombiano y no continuar con la construcción estaba en firme, citando “sucesivos atrasos y restricciones de mercado, además del retraso en la emisión de la licencia y otras circunstancias de responsabilidad del Gobierno”. La frustración por la falta de mediación gubernamental para que las consultas y licencias avanzaran fue un factor clave.
El impacto financiero
El monto exigido, 600 millones de dólares, es una cifra que busca compensar las pérdidas incurridas por la empresa. De hecho, el balance de EDP EDP Renewables de 2024 indica que la empresa perdió 556 millones de dólares el año pasado a causa de Colombia, una suma casi idéntica a la solicitada como reparación.
Expertos y analistas señalan que la empresa probablemente ganará la demanda, ya que los problemas que enfrentaron no tenían relación directa con conflictos internos de las agencias ambientales del país.
El fracaso de estos proyectos no solo representa una pérdida financiera, sino que también genera un desprestigio internacional muy grave para el país, afectando el capital extranjero que le apuesta a las energías limpias, uno de los proyectos bandera del Gobierno.
Tras abandonar los proyectos, la multinacional ha iniciado el proceso de disolución de las sociedades Vientos del Norte y Eolos Energía. Incluso, la empresa se vio obligada a rematar las turbinas gigantescas que ya tenía listas en La Guajira.
¿Qué Falló en La Guajira?
La demanda obliga a revisar con rigor qué aspectos llevaron al fracaso de los proyectos eólicos Alpha y Beta.
Si bien las demoras se atribuyeron públicamente a las comunidades, Iván Martínez Ibarra, presidente de EGAL, señaló que la debacle no puede analizarse sin considerar el proyecto de transmisión Colectora, infraestructura crítica a cargo del Grupo Energía Bogotá (GEB), indispensable para evacuar la energía generada.
Martínez Ibarra puso en duda si los incumplimientos en los plazos de construcción de Colectora fueron exclusivamente culpa de las comunidades, o si existieron deficiencias de planeación, gestión social y ejecución por parte de la empresa responsable.
A pesar de esta situación, la ANLA y el Ministerio de Ambiente habían destacado la importancia de estos proyectos para la transición energética, considerándolos clave para avanzar hacia una transición energética justa.
Sin embargo, las advertencias sobre la posible demanda se hicieron hace un año, en diciembre de 2024, sin que se lograran mitigar los riesgos.
Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/definitivamente-edp-renewables-abandona-proyectos-eolicos-en-la-guajira-a-pesar-de-haberse-aprobado-licencia-ambiental/

Más historias
126 grupos folclóricos en el desfile de la Calle 17
En la Batalla de Flores la reina del Carnaval lideró ‘un río de emociones’
Inaugurada nueva ruta aérea entre Barranquilla y Riohacha