El expresidente Gustavo Petro cuestionó el presupuesto de 2027 presentado por el Gobierno de Abelardo De la Espriella, que asciende a $634,9 billones. Según el exmandatario, son $52,9 billones más que la propuesta presentada por su administración y el incremento estaría sustentado principalmente en un mayor endeudamiento público.
El expresidente Gustavo Petro lanzó fuertes críticas contra el presupuesto nacional de 2027 presentado por el Gobierno de Abelardo De la Espriella, cuyo monto alcanza cerca de $634,9 billones, al considerar que el aumento frente al proyecto presentado por la anterior administración demuestra, a su juicio, que las promesas de reducción del gasto público no se estarían cumpliendo.
A través de su cuenta de X, Petro aseguró que el nuevo proyecto representa un incremento de $52,9 billones frente al presupuesto de $575,6 billones que había sido presentado en julio por el Gobierno saliente.
“Presenta el nuevo Gobierno un presupuesto de 635 billones, con un incremento de 52,9 billones respecto al presentado por el gobierno Petro”, afirmó el exmandatario.
Pero el principal cuestionamiento de Petro no está solamente en el tamaño del presupuesto, sino en la fuente con la que el Gobierno pretende financiar ese mayor gasto.
Petro acusa al Gobierno de financiar el aumento con deuda
El expresidente sostuvo que el presupuesto presentado por la administración De la Espriella tiene como una de sus principales características un incremento significativo del endeudamiento público.
Según Petro, el nuevo presupuesto incorpora además los recursos necesarios para atender las consecuencias del terremoto del 10 de agosto, pero sin establecer, según su interpretación, una fuente de financiación diferente al endeudamiento.
“Este presupuesto evidencia dos realidades: primero que la fuente de financiación está soportada en un endeudamiento inusitado del país y segundo que incorpora todo el gasto asociado al desastre por el terremoto del 10 de agosto, sin ninguna fuente de financiación distinta al endeudamiento”, señaló.
La crítica apunta directamente a la estrategia fiscal del nuevo Gobierno: para Petro, el aumento del presupuesto y las nuevas obligaciones derivadas de la emergencia estarían siendo cubiertos mediante más deuda pública, en lugar de establecer nuevos ingresos permanentes.
Caracol Radio reportó que el debate ocurre en medio de un escenario de déficit fiscal que, según cifras citadas del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), ronda el 3,3 % del PIB, equivalente a unos $66,1 billones.
Petro compara las cifras de deuda con su Gobierno
Uno de los puntos centrales de la crítica de Petro está relacionado con el comportamiento de la deuda pública.
El expresidente afirmó que Colombia recibió en 2022 una deuda equivalente al 60,7 % del PIB y sostuvo que al cierre de su administración esta había bajado y se había estabilizado en 57,9 % del PIB.
En contraste, cuestionó que las proyecciones del nuevo Gobierno contemplen llevar la deuda hasta el 66,2 % del PIB en 2027.
“Deuda, deuda, es el coro con que actúan los actuales funcionarios del Ministerio de Hacienda”, afirmó Petro, quien también cuestionó a los analistas que durante su administración criticaron los niveles de endeudamiento y que, según él, ahora no estarían reaccionando de la misma manera frente a las nuevas proyecciones.
La reforma tributaria que Petro defiende
El exmandatario también aprovechó el debate presupuestal para defender la estrategia que había planteado su Gobierno para enfrentar el desequilibrio de las finanzas públicas.
Petro aseguró que el proyecto presentado durante su administración contemplaba una reforma tributaria que aportaría $22 billones en 2027, con incrementos progresivos hasta alcanzar $37 billones en 2030.
La propuesta, según explicó, buscaba generar nuevos ingresos y avanzar hacia un ajuste fiscal de mediano plazo mediante una mayor carga tributaria sobre las altas rentas y patrimonios de personas naturales, el sector financiero y la producción de hidrocarburos.
Para Petro, esa alternativa habría permitido enfrentar las necesidades presupuestales mediante mayores ingresos tributarios, en lugar de trasladar el costo hacia el endeudamiento.
También cuestionó los recursos para pensiones, salud y combustibles
Petro respondió además a los argumentos del nuevo Gobierno sobre algunos rubros que estarían desfinanciados.
En materia pensional, aseguró que la discusión debe incluir los recursos correspondientes a los afiliados que se trasladaron desde fondos privados hacia Colpensiones, y afirmó que las AFP mantienen retenidos más de $8 billones correspondientes a esos traslados, situación que, según su argumento, estaría generando presión sobre la caja de la entidad.
En salud, cuestionó que se planteen necesidades adicionales de recursos sin tener en cuenta, según él, el esfuerzo realizado durante su Gobierno con el pago de la UPC a las EPS.
También se refirió a los $9,6 billones destinados al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Petro sostuvo que la brecha podría cerrarse mediante ajustes en el precio de la gasolina de acuerdo con los precios internacionales.
Petro cuestiona aumento de la nómina estatal
Otro de los puntos señalados por el expresidente fue el gasto en salarios de funcionarios públicos.
Según Petro, los $4,5 billones que el nuevo Gobierno identifica como faltantes para salarios estarían relacionados con un incremento de la nómina de la rama ejecutiva, que pasaría de aproximadamente 99.000 a 108.000 funcionarios, equivalente a un aumento del 9,1 %.
A partir de esta cifra, el exmandatario cuestionó nuevamente el discurso de reducción del gasto público y sostuvo que el nuevo Gobierno se habría encontrado con una estructura de gasto en la que existen obligaciones constitucionales y legales que limitan las posibilidades de recorte.
“El terremoto sí requiere nuevos recursos”, reconoce Petro
Aunque cuestionó la estrategia de financiación, Petro reconoció que el terremoto del 10 de agosto y los efectos del fenómeno de El Niño requieren recursos adicionales.
Su discrepancia está en cómo conseguirlos.
El expresidente puso como ejemplo el terremoto de 1999 en el Eje Cafetero, cuando, según recordó, se crearon nuevos ingresos tributarios para financiar la atención de la emergencia, entre ellos el denominado 2 x 1.000 sobre las transacciones financieras.
Para Petro, el Gobierno de De la Espriella estaría optando por una fórmula diferente al utilizar el endeudamiento como principal fuente para cubrir las nuevas obligaciones.
“Solamente ve como fuente de ingresos el incremento de la deuda pública”, afirmó.
Petro advierte sobre el costo futuro de la deuda
El expresidente también advirtió que un aumento significativo del endeudamiento tendrá consecuencias sobre el presupuesto de los próximos años, particularmente por el crecimiento del servicio de la deuda.
En su opinión, el mayor pago de intereses terminará reduciendo el margen disponible para inversión social y otros programas públicos.
Petro también cuestionó que el Gobierno presente como un logro la reducción de la tasa de colocación de los TES COP al 12,5 %, al señalar que en junio ya se habían colocado títulos a esa tasa y que en julio incluso se había registrado una tasa de 12,2 %.
Su conclusión fue contundente: el nuevo presupuesto, según su lectura, resuelve las necesidades inmediatas de financiación mediante deuda, pero aumenta el riesgo de un mayor desequilibrio fiscal en el mediano plazo.
El expresidente cerró su cuestionamiento acusando a los funcionarios del nuevo Gobierno de mostrar “inexperiencia e improvisación” en el manejo de las finanzas públicas.
El debate ahora queda planteado alrededor de una pregunta clave para la discusión del presupuesto de 2027: ¿cómo financiar los $634,9 billones sin aumentar de manera significativa la deuda pública y comprometer el margen fiscal de los próximos años?

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