El sector de energía y gas en Colombia se enfrenta a una crisis financiera sistémica sin precedentes que pone en riesgo la estabilidad del suministro en todo el territorio nacional.
La deuda acumulada que asfixia a las empresas prestadoras del servicio ya asciende a los 9.2 billones de pesos, de acuerdo con lo indicado por Camilo Sánchez, presidente de Andesco, que con Andeg, Acolgen, Naturgas y Asocodis, ofreció una rueda de prensa en Cartagena para pronunciarse sobre este grave escenario.
Esta astronómica deuda que se mantiene con generadores, distribuidores y transportadores de energía y gas del país, ha llevado a los líderes del sector a advertir sobre un “apagón técnico y financiero” inminente.
El hueco financiero que hoy tiene al sector “ahogado” se desglosa en cuatro frentes críticos:
$3.5 billones correspondientes a subsidios no girados; $2.2 billones por el concepto de “opción tarifaria”, recursos que el Gobierno se comprometió a pagar pero que, según los gremios, no aparecen en el presupuesto; $1.4 billones de deuda oficial, que incluye facturas no pagadas por hospitales, alcaldías y gobernaciones; y $2.1 billones relacionados con la operación de la empresa Aire que está a cargo del Gobierno nacional a través de la Superintendencia de Servicios Públicos.
Particularmente preocupante es la situación del gas natural, donde la liquidación de subsidios del año anterior ni siquiera se ha realizado, acumulando una deuda que supera los $1.2 billones de pesos.
Colombia ya vive un “apagón técnico”
La crisis financiera coincide con una coyuntura operativa crítica. Los expertos advierten que Colombia ya vive un “apagón técnico” debido a que la demanda de energía actual es superior a la oferta disponible.
Esta situación se ve agravada por la alta probabilidad (cercana al 70%) de un Fenómeno del Niño, que reduciría drásticamente la generación hidroeléctrica.
Camilo Sánchez subrayó que para evitar el colapso en algunas regiones, se ha tenido que recurrir a medidas extremas como el uso de plantas de diésel y térmicas a carbón, como la de Zipaquirá, que se mantienen operativas únicamente por la necesidad de evitar un apagón total.
Además, se estima que actualmente el país depende en un 25% de la importación de gas, lo que incrementa la vulnerabilidad ante factores internacionales y guerras externas que elevan las tarifas.
Empresas al Límite y Desatención del Gobierno
Los gremios señalan que si el país no se ha apagado aún es gracias al esfuerzo financiero sin precedentes de las empresas, las cuales han tenido que endeudarse masivamente para cubrir los subsidios que el Estado no ha reembolsado.
“Estamos hoy peor que hace un año”, aseguró el presidente de Andesco, cuestionando que el Ministerio de Minas y Energía ofrece “soluciones de futuro para problemas de hoy” mientras los recursos prometidos no llegan a las compañías.
Ante la falta de liquidez, el sector ha propuesto alternativas como la titularización de la deuda y opciones tributarias para que los bancos mantengan las líneas de crédito abiertas, propuestas que, denuncian, no han sido escuchadas por el Gobierno.
Acciones de Control
Debido a la gravedad de la situación, la Procuraduría y la Contraloría General de la Nación han intervenido para emitir mensajes de emergencia sobre los problemas sistémicos que podrían ocasionarse en todo el territorio colombiano.
Se espera que el próximo 25 de este mes se realice una reunión clave con estos entes de control para anunciar nuevas medidas y buscar una salida real a la insolvencia que hoy amenaza con dejar a oscuras al país.

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