Lo que debería ser una época de júbilo y tradición se ha visto empañado por dos incidentes que ponen de manifiesto la vulnerabilidad y la falta de respaldo que enfrentan las soberanas de las fiestas más importantes de la región. Mientras la reina del Carnaval de Barranquilla, Michelle Char, fue víctima de un acto de acoso físico en pleno desfile de Guacherna, la reina del Carnaval del Atlántico, Stephanie Martínez Barceló, se vio obligada a renunciar ante lo que describió como un abandono institucional.
El pasado viernes 6 de febrero, durante el tradicional desfile de La Guacherna, la alegría de Michelle Char se transformó en angustia. Mientras la soberana se acercaba a los asistentes en la carrera 44 para interactuar y tomarse fotografías, un hombre intentó besarla a la fuerza en la boca. El incidente, captado en video, muestra a la reina alejándose bruscamente y, posteriormente, visiblemente afectada y llorando mientras era auxiliada por su equipo y la Policía.

A pesar de la indignación colectiva y el rechazo de entidades como la Personería de Barranquilla —que calificó el acto como “repudiable, intolerable y violento”— y de colectivos de mujeres que exigen la judicialización del agresor, la postura de Char ha sido de conciliación.
A través de sus redes sociales, la reina pidió no fomentar el odio hacia el sujeto, atribuyendo lo ocurrido a un momento de “euforia” donde las cosas se salieron de control, asegurando que no cree que hubiera “mala intención”. No obstante, organizaciones de periodistas recalcaron que este hecho es una grave violación a la dignidad e integridad de la mujer.
“Un sueño convertido en pesadilla”: La renuncia en el Atlántico
Por otro lado, la corona departamental quedó vacante tras la renuncia irrevocable de Stephanie Carolina Martínez Barceló al título de Reina del Carnaval del Atlántico 2026. La joven denunció que su experiencia estuvo marcada por un incumplimiento sistemático de las promesas logísticas y económicas por parte de la Gobernación del Atlántico y la Corporación del Carnaval, dirigida por Hilton Escobar.

Según Martínez, se le garantizó que todos los gastos de vestuario, transporte y comitiva serían cubiertos, pero la realidad fue distinta. Tuvo que desfilar en eventos como la Guacherna de Sabanalarga y la Batalla de Flores de Santo Tomás sin acompañamiento musical y con un equipo mínimo costeado por ella misma. Denunció que los vestidos no eran pagados a tiempo y que se le impusieron diseños sin consultar su opinión. Videos en redes sociales mostraron a la joven llorando en los recorridos mientras el público le pedía bailar en medio del silencio absoluto de su comparsa.
Ante esta situación, que Martínez calificó como una falta de respaldo real, la Gobernación se limitó a aceptar la renuncia con un tono institucional, deseándole éxito en sus proyectos futuros , pero sin profundizar en las denuncias financieras. Como consecuencia, el evento central de coronación programado para este jueves ha sido transformado en un “Gran Show” musical, eliminando la figura de la reina de la programación oficial.

Más historias
Intervención del Esmad en plantón frente al Museo Nacional desata polémica
Francia en llamas: incendio destruye histórico ayuntamiento y las protestas dejan más de 1.200 detenidos
Luis Díaz firmó un triplete y lideró la goleada del Bayern Múnich ante el Leipzig