Colombia necesita mayor cantidad de energía instalada: Luis Fernández

El país necesita una mayor cantidad de energía instalada ante el elevado crecimiento de la demanda, que viene reduciendo de manera significativa la distancia con la oferta existente.

En tal sentido se expresó Luis Fernández Zaher, CEO de TPL Energía, a propósito del balance electrico que se registra actualmente en Colombia.

Lo hizo en el Foro Enercaribe 2025 que se desarrolla hoy en Barranquilla, organizado por Aciem, la Asociación Colombiana de Ingenieros. Subrayó que el escenario actual requiere urgentemente aumentar la capacidad de generación.

La preocupación se plantea incluso en condiciones hidrológicas favorables. Según Fernández, actualmente, con los niveles de embalse al 86%, las plantas térmicas, incluyendo aquellas que representa como Termocandelaria y Tebsa, tienen que operar prácticamente casi que a plena carga para que Colombia pueda atender adecuadamente su demanda, especialmente durante el periodo de máxima demanda en la región Caribe.

La idea es que el pico de demanda nacional ya no puede cubrirse solamente con la energía hidráulica que se genera con el agua de los embalses.

El escenario de riesgo no es lejano

Las experiencias internacionales, como las observadas en países como España, Alemania e Inglaterra, donde se han visto significativos aumentos en los costos de atención de la demanda o incluso apagones (como el reciente en España que afectó a casi el 70% de la demanda), sirven de advertencia para Colombia.

El sector vislumbra un panorama preocupante a corto plazo, con un potencial déficit proyectado para el verano de 2026, lo que se considera para mañana, en términos de planificación energética.

El papel de las plantas térmicas es indispensable para garantizar la confiabilidad del sistema. En el reciente y muy intenso fenómeno de El Niño, que se extendió desde finales de 2023 y gran parte de 2024, las plantas térmicas a nivel nacional entregaron más del 50% de la demanda total del país en los momentos más críticos.

Las plantas de la región Caribe contribuyeron con el 30% del total, y solo Tebsa  llegó a entregar hasta el 15% de la demanda total del país, generando con gas natural.

Complemento, no reemplazo

Ante el desafío, Luis Fernández enfatizó que todas las tecnologías son necesarias y que todos los recursos son bienvenidos. Enfatizó que las plantas térmicas cumplen un compromiso regulatorio de confiabilidad y han estado en preparación permanente a través de inversión en modernización, mantenimiento, y extensión de vida útil de los equipos.

Dijo que la energía renovable no convencional debe ser vista como un complemento que se requiere y no es un reemplazo a la firmeza que ofrece la generación tradicional.

Como dato preocupante en el panorama de la expansión, mencionó el bajo nivel de éxito que están teniendo los proyectos renovables no convencionales, mientras que proyectos convencionales prácticamente no existen.

El último proyecto convencional que entró al sistema fue el cierre de ciclo en Termocandelaria a finales de octubre de 2023, una adición que fue fundamental para evitar un déficit energético durante el fenómeno de El Niño.

En síntesis, el país requiere crecer su capacidad instalada de manera urgente, ya que las térmicas seguirán siendo requeridas con mayor frecuencia para asegurar que el sistema no sufra interrupciones y que la confiabilidad energética se mantenga.

Así las cosas, si la capacidad instalada no crece al ritmo de la demanda, se perdería la seguridad energética y el país se encaminaría a racionamientos eléctricos.