Los primeros restos óseos en la escombrera, gigantesca fosa común de Medellín

La escombrera, situada en el occidente de Medellín, fue uno de los vertederos de escombros, concreto y acero de la industria de la construcción más grandes de esa ciudad. Con expertos forenses y utilizando maquinaria pesada de alta tecnología, se adelanta en ese sitio una excavación para hallar los cadáveres de cientos de personas que habrían sido asesinadas durante la llamada Operación Orión en 2002.

La búsqueda lleva ya 22 años, tras lo cuales fueron encontrados los primeros restos humanos de tres personas en esta que algunos llaman una gran fosa común.

Con base en testimonios de familiares, en medio de la señalada operación militar resultaron desaparecidas cerca de 500 personas. De acuerdo a las investigaciones de las autoridades y afirmaciones de implicados, Orión contó con la sangrienta participación de escuadrones paramilitares.

Esta incursión para erradicar la presencia dominante de guerrilleros en la zona, se cumplió durante el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe Vélez, en la llamada  Comuna 13, conformada por un grupo de barrios de estratos bajos, cerca a la escombrera. La Comisión de la Verdad estableció que allí se cometieron numerosas ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas.

Las madres de cientos de desparecidos en ese operativo insistieron ante las autoridades en que sus hijos habían sido enterrados en la escombrera, que cuenta con área de 18.000 metros cuadrados. Se hicieron excavaciones durante varios años y no se hallaron restos humanos; y durante la primera administración del hoy alcalde, Federico Gutiérrez, se ordenó cesar la búsqueda con base en un concepto técnico de una firma española que aseguró la inexistencia de cadáveres debajo de los escombros.

La mejor tecnología forense

Gracias al impulso de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, y el apoyo de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UBPD), se reanudaron las excavaciones, acompañadas de la mejor tecnología forense que se utilizó en la identificación de cuerpos de desaparecidos por los regímenes militares y civiles en Argentina y Guatemala.

A lo anterior se sumó el testimonio de Juan Carlos Villa Saldarriaga, conocido con el aleas de Móvil 8, un excomandante paramilitar que participó en la operación Orión. Él confirmó que sí se habían depositado cuerpos en La escombrera, y dio coordenadas exactas de los sitios donde se podía comenzar a excavar.

El resultado fue el hallazgo el 18 de diciembre, inicialmente de los restos óseos de dos personas y luego el de otra en los llamados “polígonos priorizados” por las autoridades en la escombrera, que se crearon para optimizar la tarea de búsqueda.

Con ello comienzaría a demostrarse que sí fueron enterrados cadáveres producto de la Operación Orión en lo que medios locales calificaron como “la fosa a cielo abierto más grande del mundo”.

Luz Helena Galeano, familiar de uno de los desaparecidos en la Comuna 13, le dijo a El Espectador: “No estábamos locas. Hemos dicho la verdad”.

Las precisiones de la JEP

“En el marco de las medidas cautelares de protección de lugares de inhumación que adelanta la Sección, en plena coordinación con la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas, fueron halladas las primeras estructuras óseas que podrían corresponder a personas desaparecidas en el marco del contexto del conflicto armado en La Escombrera de la comuna 13″, precisó el magistrado de la JEP, Gustavo Salazar.

“Esta intervención lleva 146 días de trabajo en los que se han removido 36.450 metros cúbicos de suelo. A cargo de este proceso hay un equipo técnico forense compuesto por una antropóloga líder, tres antropólogas profesionales, un asistente forense y un topógrafo”, explicó.