Psicólogos advierten sobre las separaciones traumáticas por el despecho

En la picota está el tema de la venganza a partir de la decepción amorosa. Esta vez, cuando ese dolor, ese despecho, por haber fracasado en una relación amorosa genera escándalos que son multiplicados en las redes sociales y medios de comunicación, sin medir sus consecuencias.

El más reciente es el de Day Vásquez, quien luego de su separación con el diputado Nicolás Petro, lo denunció por supuestamente haberse apropiado de plata que le habrían dado para financiar la campaña de su padre, el presidente Gustavo Petro.

El fenómeno, que es inherente a dos personas y que no debería traspasar la frontera de la intimidad, mientras no se agoten todos los recursos, es analizado por una psicóloga, un terapista de pareja y un profesor universitario.

La psicóloga Lucero Martínez Kasab, aborda el despecho a partir de lo que impulsa a una pareja, en este caso una mujer, a vengarse, como sea, de su novio o esposo, a través de revelación a la luz pública de situaciones vividas en el seno del hogar.

“La venganza es algo supremamente humano y que antes no se estaba dando por la misma organización social que teníamos… Es una venganza emocional; me la cobro, porque me la cobro… Y está fallando ahí la racionalidad femenina, pensando que con esa venganza algo está consiguiendo y no se está dando cuenta que se envilece, que la ciega la venganza… para mí la de Shakira es una venganza horrorosa”, señala Martínez.

Para ella, en las complejas situaciones de las relaciones de una pareja, que hace vida marital, es que se ve “de qué estamos hechos y si nuestro talante es claro”.

“La justicia no debería avalar venganzas de ese tipo en un matrimonio, porque se supone que la mayor confianza y solidaridad que se puede tener es en la unión de una pareja. Es para preguntarse: ¿Cómo una persona dice me salgo, pero todo lo que dijimos e hicimos lo expongo, cuando tu estabas, completamente, inerme, indefenso, ante mi credulidad, ante mi solidaridad, ante mis ojos?”.

“¿Cómo te ibas a defender tú de mí si yo te estaba siendo una traidora dentro de la sociedad conyugal? Eso no se debería avalar, ¿Por qué?, porque la otra persona está en estado de indefensión”, expresa la analista, al tiempo que asegura que en estos casos la parte femenina lo está entendiendo mal, porque el trato que le está dando a las infidelidades y traiciones es peor que el que le dan los hombres.

REACCIONES EMOCIONALES

A propósito de las reacciones por despecho, el terapista de pareja y también psicólogo, José Manuel González, es de los profesionales que expresan que “anteriormente las personas se casaban con la idea de que el matrimonio era para toda la vida, pero ahora un grupo significativo piensa que la pareja puede divorciarse si no se encuentran satisfechas con la vida conyugal”.

“El divorcio es una experiencia que genera muchas reacciones emocionales, como dolor, resentimiento, deseos de venganza, ansiedad y temores. Esto lleva a que los miembros de la pareja actúen de diferentes maneras. Lo recomendable en estos casos es mantener la calma y pensar antes de actuar”, señala González, quien advierte que los efectos son más duros cuando hay hijos de por medio.

“Por esto, los profesionales que trabajamos en el área conyugal sugerimos algunas guías que minimizan las consecuencias negativas del divorcio en los hijos, como no agredir, insultar o humillar a la expareja, no hablar del excónyuge en forma negativa y no presionar a los hijos por tomar partido a favor de uno de los excónyuges”, precisa, a propósito de las venganzas por despecho.

SERIAS CONSECUENCIAS

Entre tanto, José Consuegra Bolívar, rector de la Universidad Simón Bolívar, escribió hace poco sobre el caso de Shakira manifestando que “es pertinente valorar las serias consecuencias que sobre los hijos menores tienen las separaciones, sobre todo las conflictivas, donde, además de la separación, los niños deben vivir y soportar la violencia verbal y física entre sus padres”.

Señala que la canción Music Sessions #53 ha sido calificada como “el perfecto ejemplo de la monetización de la tusa -como se le llama al sufrimiento por la ruptura amorosa-, por la intensidad de las frases de desengaño y decepción y los señalamientos directos, en el que la artista utiliza la música como herramienta para expresar su carga emocional”.

Consuegra concluye en que “las causas de la separación y la situación derivada les competen a los divorciados y sus familias. Mal se haría al juzgar o condenar a uno o al otro por aspectos inherentes a su vida privada… Más allá de los separados, es importante poner la atención en los más afectados por el divorcio, el conflicto y la exhibición de detalles privados: los hijos, especialmente, los menores de edad”.

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