La ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, advirtió que los usuarios podrían enfrentar un aumento en las tarifas de electricidad debido al mayor uso de generación térmica durante el fenómeno de El Niño. El encarecimiento del gas natural, combustible utilizado por buena parte de estas plantas, elevaría los costos de producir energía.
Las tarifas de energía eléctrica en Colombia enfrentan una nueva presión al alza. El Gobierno Nacional reconoció que el avance del fenómeno de El Niño, la menor disponibilidad de agua para las hidroeléctricas y el mayor despacho de plantas térmicas podrían terminar trasladándose a las facturas de los usuarios.
La advertencia fue hecha por la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, durante un debate de control político en la Comisión Quinta de la Cámara de Representantes, donde reconoció que el Gobierno no puede garantizar que las tarifas se mantengan en los niveles actuales.
“No nos digamos mentiras, la tarifa tiene que subir”, afirmó la ministra.
El problema tiene su origen, principalmente, en la estructura de generación eléctrica del país. Colombia depende en buena medida de la generación hidroeléctrica, pero cuando disminuyen los aportes de agua por efecto de El Niño, el sistema debe recurrir con mayor intensidad a las plantas térmicas para garantizar el suministro.
El gas natural, otro factor que encarece la generación
Las plantas térmicas tienen costos de generación superiores a los de las hidroeléctricas y, en particular, las que utilizan gas natural enfrentan actualmente un combustible costoso.
La ministra explicó que, cuando la generación hidráulica pierde participación, el precio marginal de la electricidad puede quedar determinado por plantas que operan con gas. Esto significa que un combustible más caro puede terminar presionando el precio de la energía que se negocia en el mercado.
“Ya los recursos no son los hídricos los que van a atender toda la demanda. El que va a marginar es alguien que tiene gas, un gas que le vale mucho”, señaló Arboleda.
El escenario es especialmente complejo porque Colombia viene enfrentando restricciones en la oferta de gas y ha tenido que recurrir a importaciones para atender parte de su demanda. El Gobierno, de hecho, aseguró que está buscando nuevas fuentes de gas y revisando las posibilidades de regasificación que adelanta Ecopetrol.
El costo de producir energía podría trasladarse a los usuarios
La ministra explicó que el problema se agudiza cuando las comercializadoras quedan descubiertas y deben acudir al mercado de bolsa para comprar la energía que necesitan.
En ese escenario, quedan expuestas a los precios que se registren en el mercado mayorista, lo que puede aumentar sus costos y terminar generando presión sobre las tarifas que pagan los consumidores.
Arboleda puso un ejemplo para explicar la dificultad de mantener tarifas por debajo del costo real de generación: un kilovatio que puede llegar a costar alrededor de $1.200, pero que se pretenda remunerar a $400.
“Eso no tiene ninguna presentación, porque no es sostenible”, sostuvo.
La funcionaria insistió en que, si las condiciones de El Niño se deterioran y aumenta la necesidad de generación térmica, los precios de la electricidad terminarán reflejando esos mayores costos.
Gobierno prepara una nueva subasta de energía
Ante el riesgo de estrechez en el sistema eléctrico, el Ministerio de Minas y Energía anunció una nueva subasta para identificar recursos adicionales de generación que permitan atender la demanda durante el fenómeno climático.
La intención es aumentar la disponibilidad de energía y reducir la exposición del sistema a un escenario caracterizado por menor generación hidráulica y mayor dependencia de las plantas térmicas.
El Gobierno también está evaluando otras alternativas de generación, incluido el carbón, mientras busca garantizar suficiente gas para las plantas térmicas.
Subsidios de energía también están en riesgo
A la presión derivada de los costos de generación se suma otro problema: el déficit de recursos para financiar los subsidios de energía eléctrica durante 2027.
El Ministerio de Minas calcula que necesitará aproximadamente $6,008 billones para cubrir estos subsidios, pero el proyecto de Presupuesto General de la Nación contempla actualmente solo $1,434 billones.
Esto deja un faltante de aproximadamente $4,57 billones, recursos que todavía no tienen una fuente de financiación definida.
La situación podría convertirse en una presión adicional para el sector eléctrico, que ya enfrenta problemas financieros asociados, entre otros factores, con las obligaciones pendientes de algunas empresas.
En paralelo, el Gobierno calcula faltantes adicionales de $1,39 billones para subsidios de gas y cerca de $103.469 millones para subsidios de GLP.
¿Quién terminará pagando el mayor costo?
El escenario energético plantea así una disyuntiva para el Gobierno: conseguir mayores recursos del presupuesto nacional para subsidiar el costo de la electricidad, permitir que una parte de esos mayores costos sea trasladada a los usuarios mediante las tarifas o aumentar la presión financiera sobre las empresas del sector.
Por ahora, la ministra de Minas y Energía evita prometer que las tarifas se mantendrán estables.
“No les voy a prometer lo que no les puedo prometer”, afirmó Arboleda.
El mensaje del Gobierno es claro: si El Niño se intensifica, disminuye la generación hidroeléctrica y aumenta la participación de las plantas térmicas que utilizan gas costoso, producir electricidad será más caro y esa presión podría terminar llegando directamente a las facturas de los hogares y empresas colombianas.
Noticia relacionada: https://elnorte.com.co/gobierno-propone-esquema-para-bajar-tarifas-de-energia-a-estratos-1-y-2/

Más historias
Gobierno radica Ley de Rescate Fiscal: estos son los impuestos y recortes que propone
Obras del Canal del Dique comenzarán en febrero de 2027, confirma Minambiente
Capturan nuevamente en Barranquilla a Jorge Luis Alfonso López, hijo de ‘La Gata’