ANIF propone subir 1 punto del IVA y bajar gastos para financiar reconstrucción

En el marco del Foro Energético ANDEG, durante el panel “Seguridad energética, motor de competitividad del país“, el presidente de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, ANIF, José Ignacio López, presentó un panorama de la compleja situación fiscal de Colombia y las alternativas de financiación para atender la reconstrucción tras los recientes desastres.

López advirtió que el espacio fiscal del país es “muy limitado”, proyectando que el año podría cerrar con un déficit primario de entre 3.5 y 4 puntos del PIB.

Para el líder del centro de pensamiento, cualquier discusión sobre nuevos tributos debe estar precedida por un esfuerzo contundente en la reducción de las obligaciones estatales.

“La prioridad ahora debe ser un recorte de gasto importante“, enfatizó López, señalando la necesidad de implementar criterios mucho más claros de eficiencia y una mayor focalización en subsidios clave.

Desde ANIF se ha planteado una propuesta de **ajuste fiscal de tres puntos del PIB, donde la mayor parte provendría de una contracción en el gasto del presupuesto de funcionamiento y de inversión.

Según los análisis de la entidad, entre el 30% y el 40% de los rubros del presupuesto de inversión no corresponden realmente a proyectos de inversión reales, lo que abre un margen significativo para la optimización y el recorte.

Asimismo, el directivo insistió en la urgencia de sincerar las cuentas fiscales y buscar, a mediano plazo, una tasa de renta corporativa más competitiva, dado que Colombia posee actualmente una de las tarifas nominales más elevadas del planeta.

Financiación de la reconstrucción y el IVA como opción extrema

Respecto a cómo atender la reconstrucción, tras el terremoto, López explicó que la agremiación presentó al Gobierno nacional un conjunto de propuestas orientadas a mitigar el impacto sobre la tributación formal.

La estrategia prioriza la reorganización del gasto y el uso de mecanismos alternativos como ‘obras por impuestos’, ‘obras por regalías‘ y aportes voluntarios.

No obstante, en un escenario de extrema urgencia fiscal, López planteó una alternativa excepcional. “Si me ponen contra la espada y la pared y el gobierno no encuentra al final otra forma que subir impuestos, yo estaría más inclinado a que pensemos una receta de un impuesto transitorio con una sobretasa de un punto al IVA“, afirmó el presidente de ANIF.

Aunque reconoció que se trata de una medida “dolorosa e impopular“, argumentó que sería preferible a implementar tributos altamente distorsionantes como el gravamen del 4 por 1000, el cual nació de forma transitoria tras el terremoto del Eje Cafetero en 1999 y terminó convirtiéndose en un impuesto permanente.

Una economía desbalanceada

El presidente de ANIF sustentó su postura técnica revelando cifras sobre el profundo desbalance que experimenta la economía colombiana.

Al comparar el comportamiento del último trimestre disponible frente al periodo previo a la pandemia (2019), se evidencia que el consumo privado ha crecido un 29% y el gasto público un 31%, mientras que la inversión en el país se encuentra un 2.3% por debajo de sus registros de 2019.

En ese sentido, de verse obligados a debatir un nuevo impuesto, López consideró técnicamente más viable gravar el consumo para frenarlo moderadamente, en lugar de castigar la inversión, la cual urge recuperar para garantizar la competitividad.

La situación fiscal “en el ojo del huracán“

La urgencia de un manejo macroeconómico riguroso se acentúa por las millonarias obligaciones que el Estado mantiene acumuladas con el sector privado.

López detalló que las deudas superan los 2 billones de pesos en el componente de opción tarifaria y subsidios de energía, a lo cual se suman los graves pasivos en el sector salud.

Este acumulado de deudas adicionales, sumado a las necesidades de reconstrucción, coloca la estabilidad fiscal de Colombia en una situación sumamente vulnerable.